M. BARROSO, S/C de Tfe.
Estos días se encuentra en Tenerife el Gran Circo Mundial, que realiza su segunda visita a la isla tras el tremendo éxito del pasado año, donde batió récords de asistencia. En esta ocasión, regresa con un espectáculo totalmente renovado, que lleva por título "Viaje al infinito", que contiene números de precisión y riesgo sin límites. La cúpula del circo se convierte en el centro de un firmamento de estrellas y planetas de los que vendrán seres de otros mundos que llevarán a cabo ejercicios de una gran belleza visual que dejarán boquiabierto al espectador.
Los integrantes del Gran Circo Mundial visitarán este año por primera vez la isla de Lanzarote, una vez que finalicen sus funciones en Tenerife. Los altos costes de los desplazamientos han hecho que, de momento, no se puedan desplazar a otras islas menores.
El Gran Circo Mundial estará en Tenerife hasta el próximo 1 de julio para todos los que aún no han tenido la ocasión de visitar la carpa situada en el Campus de Guajara.
Allí han instalado también las caravanas donde se desarrolla su día a día en el circo.
Los miembros del Circo Mundial componen una gran familia y llevan la mayor parte de su vida recorriendo el mundo. Es por esa razón por la que muchos de los artistas no conozcan otro tipo de vida.
Pablo García y su mujer, Vicky, se enamoraron en el circo y ambos continúan 12 años después con la tradición de sus padres y con dos hijos en común, uno de los cuales practica ya sus primeras piruetas.
Jarda Ross, el mago, también convive con su mujer y sus dos hijos en una caravana. Al igual que la mayor parte de sus compañeros, es la cuarta generación de su familia que se dedica al circo, y nunca se ha planteado establecerse en un lugar. "Para mí, lo prioritario es que los niños estén en la escuela del circo y aprendan, y luego que hagan lo que quieran", asevera.
Charli Carletto y Lalo, los payasos, encargados de arrancar una sonrisa del público, coinciden en señalar que "establecerse es algo que da un poco de miedo, especialmente cuando llevas muchos años en ésto".
Luis Moreno, director de pista y el encargado de la organización interna del espectáculo, reconoce que como en toda familia hay gente que se lleva mejor con el resto que otros. "Hay artistas que apenas hablan español y no suelen comunicarse mucho, pero ante todo hay mucho respeto por el trabajo de los demás".
Lorenzo Gutiérrez, natural de Bajamar, es por segundo año, el encargado del cuidado y alimentación de los animales. En su opinión, los que critican el empleo de animales en el circo "deberían venir a éste antes de criticar. Hay una normativa europea en cuanto a espacio e higiene que hay que cumplir a rajatabla".
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