EFE, Bilbao
Un grupo de violentos prendió ayer fuego a una guagua en Barakaldo (Vizcaya), en un ataque que causó daños a trece vehículos, después de que unos encapuchados lanzaran botellas con pintura contra la sede de la Diputación Foral de Álava, en Vitoria, informaron fuentes del departamento vasco de Interior.
El incendio del autocar se registró sobre las siete y cuarto de la mañana en la calle La Paz de Barakaldo, cuando tres personas entraron en su interior y obligaron al conductor a bajar del vehículo.
Los violentos prendieron fuego al autobús, de modo que la mitad quedó calcinado y una docena de turismos estacionados en las cercanías resultó perjudicada.
El autocar del servicio Bizkaibus, de transporte de viajeros, que cubre el trayecto Cruces-Funicular, fue rociado previamente con líquido inflamable.
El conductor se disponía a iniciar el servicio cuando se produjo el ataque, por lo que no había pasajeros en ese momento y no se registraron heridos.
Durante la medianoche del sábado, una veintena de encapuchados arrojaran numerosas botellas con pintura roja y amarilla contra la fachada de la sede de la Diputación Foral de Álava, en Vitoria, sin que se produjeran daños personales.
El ataque, según relataron a Efe fuentes de esta institución, tuvo lugar hacia las 23:45 horas, cuando una veintena de personas, que cubrían sus cabezas, se acercaron a la plaza de la Provincia desde el casco viejo de la ciudad.
Allí arrojaron numerosas botellas con pintura contra la fachada que impactaron en las ventanas y columnas del edificio, sin que se produjeran más daños materiales, ya que el blindaje de las ventanas impidió la rotura de cristales.
Los encapuchados abandonaron rápidamente el lugar, por lo que no se produjeron detenciones ni mayores altercados.
El delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, advirtió a los autores de estos actos vandálicos, a "los terroristas", matizó, de que "el Estado de derecho, el Gobierno de la nación, va a seguir trabajando contra ellos de manera implacable".
Luesma, a través de un comunicado, dijo que contra los violentos se luchará "con los instrumentos que nuestra democracia nos ofrece: con la labor eficaz de las Fuerzas de Seguridad y con la acción de la Justicia".
"Descerebrados"
El dirigente del PSE-EE Rodolfo Ares recalcó que nadie debía dudar de que quienes cometen o apoyan este tipo de acciones "acabarán siendo detenidos y respondiendo de sus fechorías ante la Justicia". Se solidarizó con los afectados por este "nuevo acto terrorista de violencia", protagonizado por "unos descerebrados y unos fanáticos", y emplazó a los dirigentes de la izquierda abertzale a pronunciarse. En concreto, se refirió a los electos de ANV, quienes "tienen una magnífica oportunidad para decir que no comparten este tipo de acciones".
El secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, pidió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que "rectifique" su política antiterrorista y que "la derrota de ETA, y no la negociación con la banda terrorista, sea su hoja de ruta".
El portavoz de la Presidencia de Ezker Batua (EB), Mikel Arana, pidió, tras condenar ambos sucesos, que ANV "se pronuncie" sobre este nuevo suceso de violencia callejera y diga si apuesta por vías "exclusivamente pacíficas y democráticas".
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