EL DÍA, S/C de Tenerife
Una inesperada intervención realizada ayer por la tarde por el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, introdujo un elemento nuevo en las combinaciones que se barajaban para formar Gobierno en Canarias. Si fuentes tanto conservadoras como nacionalistas a nivel local daban por probable la reedición de un pacto para dejar fuera al candidato del PSC a la presidencia, Juan Fernando López Aguilar, Rajoy ofreció ayer a los socialistas todo lo contrario.
Se trataría de un acuerdo a nivel nacional y en cascada para que la lista más votada sea la que gobierne en cada territorio, lo que equivaldría a dejar el Ejecutivo regional en manos del candidato socialista, Juan Fernando López Aguilar.
Esta opción no sólo no fue descartada ayer por los socialistas, sino que fuentes de este partido en Canarias aseguraron que la posibilidad "es factible", ha sido tomada en consideración por la dirección nacional del partido, que va a estudiarla. Estas fuentes añadieron, incluso, que esta misma semana podría anunciarse la conformación de ese nuevo pacto que, en cualquier caso, estaría a expensas de lo que ocurra en las próximas elecciones generales, que deberán celebrarse en la primera mitad del año que viene.
Con la vista puesta en Navarra y en Baleares, los populares facilitarían, de esta forma, el acceso al poder de López Aguilar, pero también consolidarían a José Manuel Soria como presidente del Cabildo de Gran Canaria, al haber sido la suya la lista más votada en esta isla, pese a que los socialistas cuentan en esta institución con mayoría absoluta si suman sus votos a los de Nueva Canarias.
Pese a no descartar ninguna opción, el secretario de Organización el PSOE, José Blanco, había asegurado poco antes que su partido no contempla ningún tipo de acuerdo ni con el PP ni con Acción Nacionalista Vasca (ANV) para formar gobiernos municipales y autonómicos tras las elecciones, ya que las posiciones políticas son "muy antagónicas".
Lo cierto, sin embargo, es que el mapa político que queda configurado en el Archipiélago tras los comicios del domingo convierte a CC y a PP, como en ocasiones anteriores, en aliados necesarios o al menos naturales si no cuaja la propuesta realizada por Rajoy.
De hecho, fuentes socialistas admitieron que "si bien tenemos la obligación moral de gobernar, porque hemos ganado claramente las elecciones al Parlamento, la verdad es que es complicado" alcanzar un acuerdo.
Otras fuentes de este mismo partido, no obstante, explicaron que "el proceso de análisis de los resultados será largo y, por lo tanto, aún no tenemos todas las cartas encima de la mesa", pese a lo cual explicaron que "habría que preguntarse si la gente que hay en CC tiene conciencia de partido, porque a lo mejor es posible hacer otros cálculos a los que se han hecho".
Pero lo cierto es que si el PP precisa de acceder al Gobierno tras haber perdido sus principales bastiones en el Cabildo de Gran Canaria y en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, los nacionalistas los necesitan para mantener el Ejecutivo regional y apoyarse en ellos para gobernar en plazas tan importantes como el Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife o el Puerto de la Cruz.
Sin embargo, el PP no está dispuesto a "vender" barato un posible apoyo a CC. Fuentes del partido conservador recordaron a este periódico que, una vez que los nacionalistas han sufrido una debacle en Gran Canaria y no están en disposición de garantizarles institución alguna en esta isla, "en realidad ahora son ellos los que nos necesitan a nosotros".
Este extremo no fue negado por los nacionalistas, desde cuyas filas, no obstante, se advierte de que "es evidente de que CC necesita al PP, pero también es evidente que el PP necesita a CC", ya que un José Manuel Soria sin Cabildo necesitaría acceder al Gobierno para conservar alguna plaza de poder, un poder que sus virtuales socios creen que no debe estar más allá de la Vicepresidencia del Ejecutivo para él y dos consejerías más, con un esquema similar al que se conformó tras las elecciones de 2003.
Para las huestes de Paulino Rivero, ésta es la única opción, al considerar que "no se ve lógico" llegar a un acuerdo por las malas relaciones que éste ha cultivado durante meses con sus rivales y porque el pacto con el PP, que los nacionalistas creen que debe ser en cascada para toda la Comunidad autónoma, no ofrece a priori dificultades de importancia en ninguna institución local, salvo en el Puerto de la Cruz, que, no obstante, "también es un obstáculo que tiene solución", según las mismas fuentes.
El único problema real estaría en cómo presentar a la opinión pública que un partido ganador como el PSC, con 26 escaños en el Parlamento, y una ventaja evidente, no obtiene el Gobierno tras unir sus fuerzas el segundo y tercer partido.
Para estas fuentes, esto se podría hacer basándose en lo que ha ocurrido en comunidades autónomas como Galicia o Cataluña, pero también en el Cabildo de Gran Canaria, donde la intención de los socialistas pasa, precisamente, por arrebatar a Soria el gobierno con la ayuda de Nueva Canarias.
Otro elemento a tener en cuenta sería, además, el año que pasarían populares y nacionalistas en un Gobierno completamente opuesto a Madrid en temas tan sensibles como la inversión en Canarias en los próximos presupuestos del Estado que estará en manos de los socialistas, al menos, durante un año más y hasta que se celebren las elecciones generales. Además de la aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía.
Por su parte, otras fuentes de los nacionalistas admitieron su desconcierto ante la oferta realizada por Mariano Rajoy al PSOE para gobernar en Canarias y advirtieron de que, de ser así, "sólo en Tenerife nos estamos jugando hasta ocho alcaldías, lo cual complica mucho la situación", admitieron.
Estas fuentes indicaron que los populares podrían pretender de cara a un pacto con CC la vicepresidencia del Gobierno y también la presidencia del Parlamento de Canarias, "por lo que todo dependerá de lo que esté pidiendo y de cuál sea su posición sobre el Estatuto, que es una cuestión que no hay que olvidar porque para nosotros es irrenunciable", dijeron.
Puerto de la Cruz
Sobre cuál sería la estructura de un eventual acuerdo entre estos dos partidos, dijeron que "parece claro que no va a haber pacto en cascada como en otras ocasiones, entre otras cosas porque no parece fácil que se pueda llegar a un pacto en municipios como el Puerto de la Cruz", donde las desavenencias entre el alcalde, Marcos Brito, y la cabeza de lista del PP, Eva Navarro, son de sobra conocidas.
No obstante, aseguraron estar expectantes ante la posibilidad de que el escrutinio del voto de los emigrantes pudiera permitirles arañar algún diputado por las circunscripciones de El Hierro o La Gomera.
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