1.- El otro día tuve la oportunidad de charlar un buen rato con Adolfo Suárez Illana . Su padre fue mi referente político, el hombre que hizo la Transición y que condujo a España por la senda de la democracia, en medio de unos tiempos convulsos. El hijo de Suárez habla como su padre y hereda el pensamiento de su padre. No hay duda de que este joven político volverá a saltar a la arena para hacer algo por el centro derecha, que lleva en la sangre. En la presentación de los dos tomos de Antonio Alarcó , el otro día en el Casino de los Caballeros, recordé algunas anécdotas de la familia. Por ejemplo, cuando conocí, en Londres, a su madre, Amparo Illana , una gran mujer, y acabamos con unos amigos comunes en una discoteca. Adolfo me confesó que a su madre le encantaba un santo, San Pascual Bailón . "Y quiso Dios", me dijo, "llevársela ese mismo día con Él". Me olvidé de contar otra anécdota. Una vez, como tantas otras, vino Suárez a Tenerife; Fernando Fernández se lo llevó a pescar, todos se tiraron al agua, porque hacía mucho calor; y Lorenzo Olarte , que no llevaba bañador, para no quedarse sin charlar con su líder político, se lanzó al mar en calzoncillos. Olarte me lo ha confirmado.
2.- Me confesó Adolfo Suárez Illana que su padre "no está peor; a veces conoce a sus hijos, otras veces no; unas veces te da una broma y otras se sumerge en sus pensamientos". En una recepción celebrada en la Embajada de España en Londres, a la que asistió Amparo Illana y yo fui invitado, coincidí con Harold MacMillan , Harold Wilson y Edward Heath , tres primeros ministros británicos, tres estadistas. Yo conocí a un cuarto, pero aquí en Tenerife, Sir Anthony Eden , que padecía malaria y vino a curarse a la isla, concretamente a la casa del propietario del Loro Parque, Wolfgang Kiessling , entonces un pequeño hotel de lujo en medio de plataneras. Eden fue el hombre de la crisis de Suez, que influyó tanto en las relaciones entre Europa y el Oriente Medio y en el destino del mundo.
3.- Con Suárez hablé en una ocasión, cuando era miembro del CDS. Fernando Fernández lo invitó a Tenerife y nos reunimos unos cuantos periodistas con él en el hotel Mencey. Pidió off the record, pero yo lo traicioné, como era normal, publicando en "Canarias Confidencial" anécdotas privadas del ex presidente español. Sobre todo sus relaciones con el Rey Juan Carlos , que sufrieron varias agitadas etapas. Busco y busco en la colección del citado confidencial este monólogo de Suárez, pero no lo encuentro y sospecho que se encuentra en un tomo que me pidió el juzgado por una querella ajena al caso y, como siempre, una vez terminado -y ganado- el pleito, el juzgado no me devolvió el referido tomo de la colección. Rapiña judicial o desorden, da igual. Pero lo más probable es que me quede sin poder repetir para la posteridad asuntos trascendentes de la historia de España. Lo último que me ocurrió con relación a la UCD fue también gracioso. Una vez, caminando por Madrid, me encontré en un contenedor de basura un tambor de cinta magnetofónica. Lo cogí, me lo traje a Tenerife y resultó ser la grabación de una reunión de la Ejecutiva de UCD, con las voces de sus principales líderes. Esto sí que quedó para la historia. A veces pienso que tengo mucha suerte de haber vivido el tiempo que me tocó y de haberme encontrado cosas realmente curiosas en mi pasear por ese mundo.
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