AGUSTÍN ARIAS, La Laguna
Alrededor de 900 personas -la grada frente a los banquillos prácticamente llena- se dieron cita en el Juan Ríos Tejera para seguir, a través de la pantalla gigante, el tercer partido de la eliminatoria que protagonizan Socas Canarias y Akasvayu Vic.
Entre los asistentes, la alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas, acompañada por el concejal Javier Álvarez, ambos situados con directivos canaristas entre la "fiebre amarilla".
A las 19:00 horas, 30 minutos antes de comenzar el choque, comenzó a acudir la afición a la grada, ofreciendo un gran aspecto cuando se lanzó el primer balón al aire en la cancha de Vic.
Sorpresa y aplausos al comprobar que Javi Román iba a formar en el quinteto inicial.
Los primeros gritos de "Canarias, Canarias, Canarias" llegaron cuando Jakim Donaldson protagonizó su primer "mate" (8-6).
El 12-6 no desanimó a la parroquia, de hecho se colocó el 12-11 a un segundo del final del primer cuarto, cuando un triple desde media cancha puso el 15-11.
En el segundo cuarto se vivieron momentos de preocupación, de manera especial cuando el Vic se fue de 13 (30-17), llegándose al descanso con un 41-29.
"Hemos jugado mal este primer tiempo; el Canarias está acostumbrado a jugar con mayor intensidad el tercer cuarto", comentaba un aficionado. "Es que peor es imposible", respondió otro seguidor.
Reacción y euforia amarilla.- La tercera falta de Donaldson enmudeció el Ríos Tejera en el primer minuto del tercer cuarto (41-31). Pese a ello, el Canarias comenzó a reaccionar, basando su efectividad en una más agresiva defensa y mostrándose más acertado arriba.
"Vamos, vamos, vamos" coreó la afición cuando Fariña estableció el 50-48, con un parcial de 9-19). En el minuto 17, la explosión: se ponía el Canarias por delante (50-51) y "este partido, lo vamos a ganar...". Incluso Clemente, de la Peña San Benito, se animó a protagonizar su clásico "Canariassssssss" que encontró la complicidad del respetable.
El cuadro tinerfeño estaba en racha, doblegando en todo al rival, incapaz de repetir el buen nivel del primer tiempo. Los momentos más intensos en el Ríos Tejera se vivieron cuando la ventaja amarilla se situó en los 6 tantos (51-58), con una genial bandeja de Heras, más adicional convertido. Ana Oramas, como una forofa más, mostraba su felicilidad.
Se llegó al parón con una renta de 5 tantos (53-58), que pudo haber sido mayor si no se pierden dos balones en el centro de la pista que aprovecharon bien los locales.
A 7 minutos de la conclusión, en La Laguna se soñaba ya con el ascenso, pues la ventaja subía hasta los 7 puntos (55-62).
Despistes y desilusión.- Quedaba todo un mundo y el Vic no parecía dispuesto a arrojar la toalla. De la mano de Eulis Báez comienza la reacción local, mientras que el ataque aurinegro volvió a ser tan poco constante como en el primer tiempo.
Pese a ello, en el Ríos Tejera no se perdía la ilusión. "Vamos, vamos, vamos" se gritó, con la gente puesta en pie cuando Juanjo Fariña rompía con un triple el 64-63 y colocaba al Canarias de nuevo con ventaja.
Sin embargo, un parcial de 7-3 colocaba un preocupante 71-66 a escasos 3:30. Jaime Heras se eleva desde los 6,25 y, como si la grada tuviera un resorte, salta la "fiebre amarilla" de sus asientos. Era el 71-69. El triunfo, y el ascenso, estaba de nuevo al alcance del equipo de Alejandro Martínez.
Pero el Akasvayu Vic, con triple de su base titular, se marcha hasta los 5 tantos de diferencia (74-69), a 2:25. Se hacía necesario mantener la calma. Quedaba tiempo para reducir, si bien estaba prohibido fallar el siguiente ataque.
"Ahora necesitamos un triple", exclamó Juanjo Fariña, padre del número 10 canarista. "¡Bien!, explotó de nuevo la parroquia aurinegra cuando el base Álex González se levantó más allá de los 6,25 y... ¡clavó el triple!.
La diferencia se quedaba a sólo dos tantos (74-72). "Canarias, Canarias, Canarias" coreó el pabellón, mientras, en la mesa de anotadores, Dani Macía se encargaba de llevar al electrónico el tanteo.
"Este partido, lo vamos a ganar..." se repitió nuevamente. La alcaldesa miraba al directivo Cacho, como buscando esa mirada cómplice que le garantizara la remontada.
Triste final.- El Socas Canarias no acertó a jugar sus cartas de la manera más correcta en los instantes finales, los más importantes.
El Akasvayu Vic sí lo hizo bien. Anotó, con pase sel base y mate de Báez (76-72).
Ataque local y falta antideportiva sobre Jakim Donaldson. Si metía los dos y se acertaba en la posesión... se iba a ganar el partido. "¡Vamos, Jakim!" gritó un aficionado. Falló el primero -no fue ayer su mejor día desde los 4,60-, pero anotó el segundo (76-73) y balón para los laguneros. Se pierde ese ataque. Ellos van a los tiros libres y no fallan. Se escapan de 5 y la afición busca el consuelo: "El viernes pondremos el 3-1. Este equipo no es mejor que el Canarias", se dijo en la despedida.
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