CONTINÚA LA CAMPAÑA ELECTORAL tan confusa como el primer día. Yo no recuerdo ninguna que se le asemeje desde aquella primera de la Democracia, donde tuve ocasión de intervenir como informador de este periódico y de conversar con los políticos de más relieve de entonces. Yo no sé por qué, aquellos personajes escogieron como lugar de reunión un pequeño bar que se situaba en la calle de San Martín, donde hoy está la "Pizzería da Canio". Sería por lo oculto que estaba aquel establecimiento, libre de la curiosidad. Allí, con compañeros de los periódicos locales, conocí y hablamos extensamente y como en familia con don Adolfo Suárez, don Manuel Fraga, don Enrique Tierno Galván, don Felipe González, don Blas Piñar y otras figuras de la política nacional llegadas de la Península. Me gustaría contar la impresión que me causó cada uno, todos eran cordiales, amables y hablaban familiarmente, pero antes y después volví a entrevistar a casi todos y gastaría mucho espacio en el relato, que no es el tema. El asunto es que en estas elecciones autonómicas y locales, aparte de las opciones conocidas intervienen una serie de partidos hasta ahora desconocidos y no habituales en otros comicios. Hasta hay uno en Tacoronte que se denomina "Alternativa Tenerife-sí se puede", cuyo cabeza de lista y candidato a alcalde quedó en enviarme unos datos y no ha cumplido. Espero que si llega a la alcaldía, que lo deseo de verdad, sea más formal, no le vaya a pasar como a don Hermógenes Pérez, el actual alcalde, a quien le deseo peor suerte en sus intenciones de reelección, porque, aunque en otras ocasiones le he dedicado elogios, por sus iniciativas y sus promesas, he tenido que desdecirme porque el señor Pérez ha vuelto a incumplir y hasta ha perdido dos valiosos ediles, a los que ha aburrido con su conducta y sus desatenciones.
Por el contrario, me ha producido una grata sorpresa oír y ver al candidato del PP para el Cabildo de Tenerife, doctor Antonio Alarcó, a quien le hizo una muy acertada entrevista mi compañero y querido amigo Paco Padrón. Y llegué a la conclusión de que si el doctor Alarcó, en vez de ir a la Corporación Insular, va a la Presidencia del Gobierno Autónomo, Canarias hubiera tenido una verdadera suerte, porque no creo que haya un político entre nosotros de las cualidades de Antonio Alarcó, lo que deduje después de oír, enteras sus declaraciones, porque salí convencido de que un programa como el de Alarcó, si se realiza, nunca el Archipiélago ha tenido una ocasión como esa de alcanzar sus más altas metas. En cuanto al Cabildo de Tenerife, si no alcanza la Presidencia, Melchior tendrá en Alarcó a su más valiosa colaboración y el Cabildo, en vez de una, tendrá dos extraordinarias personas para luchar por el progreso de la Isla.
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