KAREN BENCOMO, Tenerife
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife celebró ayer un juicio con jurado por el que se viene acusando a Gerarda G.A. como autora de la muerte de su marido. Los hechos sucedieron el día 29 de marzo de 2004 en Valle de Guerra. Por tales hechos, el fiscal solicitó al tribunal una pena condenatoria de 10 años de prisión por un delito de homicidio, así como una indemnización, conjunta y solidariamente, a los padres del fallecido en la cuantía de 30.000 euros por daños morales. La letrada de la acusación particular pidió una pena de 20 años de cárcel tras calificar los hechos como un delito de asesinato y una indemnización de 50.000 euros para los herederos legales de la víctima.
Por su parte, la defensa calificó los hechos constitutivos de un delito de homicidio por imprudencia, no siendo su clienta autora del delito de homicidio ni de asesinato, concurriendo las circunstancias eximentes de trastorno mental transitorio, así como la eximente de legítima defensa, siendo también de aplicación la eximente de miedo insuperable. Por todo ello, el letrado pide para su representada la libre absolución en caso de serle de aplicación las eximentes alegadas, o bien la de un año de prisión, por aplicación de las atenuantes, pena que deberá ser suspendida. Por último, no procede fijar responsabilidad civil.
Según el escrito del representante del Ministerio Fiscal, los hechos sucedieron sobre las 4:00 horas del día 29 de marzo de 2004 en la cocina del domicilio familiar, sito en Valle de Guerra, La Laguna, cuando se originó una discusión entre Gerarda y su esposo, Francisco Javier G.L., de 53 años.
En un momento dado, la acusada -según el fiscal- cogió un cuchillo de cocina de 15 centímetros de longitud y, con el ánimo de acabar con la vida de su marido, se lo clavó con fuerza en el abdomen, penetrando unos once centímetros y lesionando el hígado, duodeno y páncreas, siendo evacuado al Hospital Universitario de Canarias en ambulancia, donde fue intervenido quirúrgicamente en tres ocasiones, evolucionando desfavorablemente de las mismas dado que la perforación de los órganos reseñados provocaron un shock séptico y fracaso multiorgánico. Finalmente, el hombre falleció sobre las 19:00 horas del día 2 de mayo de 2004 por insuficiencia respiratoria aguda.
Francisco Javier tenía con la acusada un hijo de 30 años, quien ha renunciado a cualquier indemnización. Cabe destacar que Gerarda tiene en su personalidad rasgos depresivos, sin que éstos hayan afectado al grado de consciencia y libertad con que realizó sus actos.
"Malos tratos"
Según declaró ayer la acusada, tanto ella como su hijo habían recibido, durante años, malos tratos por parte de su marido. "He aguantado mucho y ese día sólo le quería intimidar con el cuchillo, pero nunca lo quise matar. No me di cuenta ya que sólo me intentaba defender de él", señaló ante los presentes en la Sala de lo Penal.
El abogado que la defiende mantiene en su escrito de calificación que el día de los hechos Gerarda estaba en su habitación durmiendo cuando, sobre las 4:00 horas, se despertó ya que su marido se encontraba en la cocina bebiendo agua, por lo que se dirigió hacia él.
Tras una discusión, en la que el hombre no cesaba de insultar a su esposa y a la madre de ésta (vivían todos juntos en el mismo domicilio), Francisco Javier agredió a Gerarda, por lo que ésta cogió el cuchillo que estaba en el fregadero esgrimiéndolo para que el hombre no se acercara a ella, debido a su carácter agresivo.
En ese instante, el hombre le dio un cabezazo a su esposa, aunque sólo consiguió rozarla, momento en el cual él mismo debió clavarse el cuchillo.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD