Desde varios puntos de la comarca nos llegan quejas por el abuso en el uso de la megafonía para "vender las propuestas y promesas electorales" de todos y cada uno de los partidos políticos. La coincidencia de las quejas está en que rechazan el empleo de este sistema a horas propias de la siesta y, especialmente, en el "volumen estridente" con el que, en algunos casos, se impide, incluso, que el mensaje pueda ser entendido. Hay comunicantes que se muestran enojados y piden "más respeto y que nos tengan en cuenta".