COLPISA, Madrid
Cada vez que Ana Obregón sale en busca del amor lo que encuentra es una mina. De hecho, Ana habría tenido aún mucho más éxito como "star-maker" (fabricante de estrellas) que como actriz y como novia, todo hay que decirlo. Porque si en algo ha triunfado en la vida Obregón es en catapultar maromos al estrellato mediático.
Ella los saca del ropero del anonimato y los pone en órbita. Lequio, sin ir más lejos, aún continúa dando vueltas y más vueltas por esos platós... Y ahora le ha tocado el turno a su último y despampanante fichaje, el polaco Darek.
Se ignora cuánto podrá durar el romance entre Ana Obregón y un joven al que lleva suficiente edad como para ser su madre. Tal vez toda la vida. O tal vez no, porque hoy día lo que dura, dura... Pero está claro que, aunque se terminara mañana, él ya tiene asegurada una saneada pensión para ir tirando. Y es que Dariusz Miroslaw (Darek, para los amigos) ha pasado de soportar a sofocadas señoras, que cada sábado noche le metían billetes en el tanga, a colocar el cartel de "no hay billetes" porque sencillamente ya no da abasto. Ahora platós, revistas y pasarelas se lo rifan.
Este mes se exhibe en un amplio reportaje en la revista "Man" y es portada de "Men's Health", bajo un titular que realmente le hace justicia: "Cuerpo de playa". Al mismo tiempo, se bate el cobre como monologuista con famosos de mayor rango y veteranía en El Club de Flo, el programa donde el polaco está demostrando lo mucho que cunde tener un deficiente castellano. A ello se suman sus incursiones como maniquí en pasarelas de primer orden, como Cibeles, y para diseñadores de culto como Francis Montesinos.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD