UNA VEZ MÁS me dirijo a vuestro periódico con la intención de mantener la llama viva de este tema tan candente y de capital importancia para Tenerife y el resto del Archipiélago. Por supuesto, tanto ustedes, EL DÍA , como nosotros, el pueblo llano y de a pie de esta isla del Teide y el resto de canarios de buena fe, no queremos crear odios y enfrentamientos absurdos, sino todo lo contrario, queremos fomentar la unión de Canarias y de todos sus habitantes, y esto sólo será posible devolviendo a Tenerife todo lo despojado por los políticos de Can... que, escudados detrás de su "gran" antifaz, han hecho y deshecho a su antojo, barriendo siempre para su orilla (sin importarles demasiado el resto), dotando a su isla de importantes infraestructuras y construyendo en su ciudad obras casi faraónicas (puente en miniatura tipo Golden Gate, incluido), para aparentar lo que no son y lo que quisieran a toda costa ser, la "Gran Capitá de Canarias". Qué pena, qué falta de realismo y qué complejo de inferioridad, con lo fácil que sería guiarnos por la lógica y lo universal y darle a cada isla lo que le corresponde, y a Tenerife le pertenece todo lo que se le quitó mediante la política del "niño que no llora, no mama", fomentada desde ya sabemos dónde y ya nos imaginamos por quiénes. Hasta aquí hemos llegado, basta ya de injusticias no sólo hacia Tenerife, sino hacia el resto del Archipiélago. No queremos la supremacía de una sola isla con aires de grandeza, sino que todas sean igual de importantes, eso sí, respetando el peso socio-económico, poblacional y la extensión de cada una. Ya estamos hartos de esta constante humillación para con nuestra tierra tinerfeña y sus gentes, ya hemos roto este incomprensible silencio, esa pasividad y el no actuar cuando teníamos que haberlo hecho. Sin duda, todos somos responsables en mayor o menor medida de que esta situación haya llegado tan lejos. No queremos una "Gran Capitá de Gran Canarias", sino una capital de Canarias simple y entrañable, con la que todos los canarios nos sintamos identificados, llena de nobleza, rica en "Historia", y si hay una ciudad que cumple todos estos requisitos y que merece ostentar ese título, ésa es Santa Cruz de Tenerife, situada en la isla de mayor población y extensión y que además ya fue la capital del Archipiélago (por cierto, muy bien llevada y sin pleitos) hasta 1927, año en que desgraciadamente nos dividieron, intuimos con qué raras intenciones. En fin, el mal fue hecho y ahora está en nuestras manos (las de todos los canarios) el ajustar de nuevo lo que un día fue desajustado. Ya va siendo hora de que ciertos señores de la política, tanto de allí como de aquí, bajen de la nube en la que están subidos y pongan sus pies en tierra firme, por el bien de Canarias. Cesen en su empeño de hacer de la tercera, la primera (ya saben a qué nos referimos), pues la primera isla, no se engañen, es Tenerife, que no necesita aumentativos de ningún tipo para ser grande, pues ya lo es por su tamaño y por sus hechos históricos (entre otras muchas razones). Sin ánimos de ofender ni herir a nadie, la verdad sea dicha. Bien por EL DÍA, este diario tan nuestro y en el que en cada renglón escrito está la esencia de nuestra tierra tinerfeña y de Canarias en general. Bien, porque sois la voz del pueblo simple y llano, que se identifica con el tema que nos ocupa y preocupa. Ojalá que en un futuro próximo el sueño de todos los canarios que aman su tierra sin distinción de islas se haga realidad: una Canarias unida, sin pleitos y con una sola capital que nos represente a todos, Santa Cruz de Tenerife (sin grandes grandezas grandiosas del mundo mundial).
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