Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ

El inoportuno éxito de Llanos

6/may/07 01:04
Compartir
Edición impresa .

Un día antes de que Aznar respaldase con su presencia en Tenerife a los candidatos del PP, y mientras Eduardo Zaplana recorría el puerto de Santa Cruz con Ángel Llanos, Cristina Tavío convocó a los periodistas para comentarles lo muy bien que les van las cosas a los populares. Una circunstancia avalada, según sus palabras, por encuestas cuyos detalles y procedencia omitió desvelar. Aunque eso es lo de menos. La subida del PP en Tenerife, y de forma concreta en el Ayuntamiento de Santa Cruz, se refleja claramente no sólo en los sondeos que le hacen a los conservadores los expertos del ramo, sino también en las que encargan sus rivales. Lo curioso es el desparpajo de la Niña para apuntarse como propios los éxitos ajenos.

Hasta fechas no excesivamente lejanas, los resultados previsibles del PP en Tenerife no eran tan buenos. Más bien lo contrario. De forma específica, gracias a la gestión de Tavío en el Ayuntamiento de Santa Cruz, a los populares se les vaticinaba un descenso desde los cinco concejales obtenidos en los pasados comicios, a no más de tres en los que se celebrarán a finales de este mes. Un descalabro pavoroso que pondría en entredicho -o acaso finiquitaría- el futuro político de la Niña. Con una agilidad envidiable, Cristina Tavío encontró la solución en menos de horas veinticuatro: Ángel Llanos. Llanos tenía que ser el futuro candidato al Consistorio capitalino. De esa forma el fracaso popular se debería a su inmadurez como político, a su falta de preparación, a todo, en definitiva, menos a la gestión de la presidenta insular. Un plan al que Soria no puso objeciones cuando la Niña se lo propuso, esencialmente porque no afectaba a sus siempre pendientes proyectos de entenderse con esa parte de CC -ATI, podríamos especificar si aspiramos a ser precisos- que representa Miguel Zerolo. Además, Ángel Llanos ya había demostrado que sabe ser un buen chico cuando le toca. Durante más de tres años no le había creado ningún problema a Ricardo Melchior en el Cabildo.

Un croquis de futuro inmediato excelente para todos salvo para el propio Llanos, destinado al insigne papel de bobo de la película. Pero como ser un buen chico no implica ser idiota, el todavía viceconsejero de Relaciones Institucionales de la Corporación insular hizo lo único que podía hacer: comprar varios pares de zapatos para no quedarse sin suelas de tanto recorrer los barrios, remangarse las mangas y meterle las dos manos al asunto, como diría un cubano habanero. Al cabo de unos meses, las encuestas ya no le auguraban al PP tres míseros concejales en Santa Cruz, sino seis en el peor de los casos y hasta nueve o diez como tope superior. Curiosamente, en la que mejor están es en una del PSOE, cuyas previsiones son tan buenas para Llanos que ni él mismo se las cree. En cualquier caso, un revés para la Niña y para toda la nomenclatura elitista del conservadurismo tinerfeño. El triunfo de un plebeyo frente a la burguesía y la coburguesía de todo ese Norte. Inadmisible.

El resto es la pequeña historia de las continuas zancadillas en el seno de cualquier partido. Lo malo -o lo bueno, según se mire- es que en política sólo cuentan los votos, por lo cual resulta muy difícil defenestrar internamente a quien gana elecciones. Salvo un descalabro el 27 de mayo, el liderazgo del partido en Tenerife va a cambiar de nombre. Ardo en deseos de ver qué hará esta vez Cristina Tavío para salvarse. Por cierto, el otro día me armó un pollo en plena calle, a cuenta de que Acebes sí la recibe cuando va a Madrid para pedirle amparo. Pues, qué bien.

rpeyt@yahoo.es

 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: