Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

HUMOR RAMÓN

El gasto social del Sr. Caldera

6/may/07 01:04
Compartir
Edición impresa .

EL MINISTRO DE TRABAJO, Sr. Caldera, llegó a Canarias y soltó que lo único que nos falta es aumentar el gasto social. Vale. En Canarias, lo dicen todos los candidatos a la Presidencia del Gobierno, por ser una de las regiones con más listas de espera en la Sanidad. No hay más que ver la situación de nuestros hospitales públicos, atascados de pacientes en los pasillos y en las urgencias, con huelgas de ambulancias, enfermeros y médicos, que, si se quedan, es porque no pueden emigrar a Inglaterra o Francia, a veces por dificultades con el idioma, donde les pagan mejor y tienen una mayor consideración social y profesional. Con esas listas de espera de más de ocho meses, con una de las mayores tasas de precariedad laboral y estacionalidad en el empleo, con mas de cien mil parados en nuestras islas, Caldera es el ministro responsable del atasco sanitario que sufre el conjunto del sistema nacional de salud a causa de la inmigración irregular. Debería ocuparse de dar solución a este problema, en lugar de seguir presumiendo de las ventajas que ha supuesto para España su regularización de inmigrantes criticada por toda la Europa comunitaria.

* * *

¿Acaso pretende que alguien se crea que los inmigrantes van a asegurarnos el pago de las pensiones y de los gastos sociales que generan?. No se trata de rechazo de Canarias a la inmigración, pues sólo recibimos -y van de paso- un 6 por ciento de los inmigrantes. El 94% restante siguen entrando por las fronteras terrestres y principalmente por los aeropuertos españoles. Se trata de que ha llegado la hora de hacer las cuentas serias de lo que esa inmigración descontrolada supone para servicios básicos de los españoles como la Sanidad, la Educación y sobre todo para la desregulación del mercado de trabajo, con la complicidad de los sindicatos oficiales, que siguen mirando para otro lado, ante el traslado de empresas hacía otros países con mayor productividad y menores costes laborales y ante la creciente precariedad del empleo.

Como reconoció no hace mucho el candidato socialista a la alcaldía de Madrid y ex asesor económico del Presidente del Gobierno, el Sr. Sebastián, cuando dijo que la presencia de los inmigrantes en el mercado de trabajo, que ocuparon casi la mitad de los 3,4 millones de empleos creados entre 2001 y 2005, han presionado a la baja los salarios, al admitir retribuciones que son, en general, un 30 por ciento de media inferiores a las que asumen los trabajadores españoles que se incorporan al mercado laboral.

¿No falta un estudio serio sobre la aportación real de los inmigrantes a la riqueza nacional?. Para los empresarios no cabe duda que es positiva, puesto que no sólo presiona a la baja los salarios, sino que precariza los convenios colectivos, los horarios laborales, y, en general, las reformas sociales alcanzadas durante el escaso tiempo que ha durado en nuestro país el llamado "Estado del bienestar".

* * *

Nadie pone en duda que la inmigración trae riqueza. Los inmigrantes están contribuyendo a sostener el crecimiento del PIB español; han conseguido que la tasa de natalidad comience a salir del estancamiento cero, pero es muy dudoso que puedan sostener ellos sólos el pago de las pensiones, el equilibrio financiero de la Seguridad Social en su conjunto y está por ver de qué modo están influyendo en la calidad de determinados servicios sociales como el de la Sanidad y la Educación. Y sobre todo, si contribuyen a la precariedad del empleo, pues flaco servicio está haciendo el Sr. Caldera, con la política de permisividad a la inmigración irregular y al conjunto del electorado obrero al que los socialistas dicen representar. Si hasta los mismos empresarios reconocen que la verdadera reforma laboral, -es decir, la reducción de costes laborales que han sufrido los obreros alemanes y franceses que le ha costado el poder a los socialistas en esos países,- en España la está haciendo, no el Gobierno ni los sindicatos con las fuerzas políticas, sino la inmigración descontrolada.

Y si el salmantino Caldera le ha vendido la burra a su jefe político ZP de que con cuatro o cinco millones de inmigrantes regularizados pretenden asegurarse el voto para instalarse en la Moncloa "in aeternun", aviados van Pepe Ignacio, porque cuando llegue la crisis del crecimiento económico, serán los propios votantes nacionales del PSOE y los inmigrantes, los primeros en pagar los costes y pasarles factura. Y si no, que se lo pregunten a los 4.000 obreros de DELPHI.

* * *

Caldera, no engaña ya a nadie con falsas promesas para soluciones sociales que le han competido y se van agravando en nuestras islas como los problemas del paro, de la creciente violencia en las aulas, de la drogadicción, etc. Ahora nos quiere vender lo que llama la tercera, algunos dicen que la cuarta revolución social, con la llamada "ley de dependencia". Una más de las decenas de leyes aprobadas precipitadamente en lo que va de "Legislatura zapateril" sin la dotación financiera y de personal que toda nueva norma exige.

* * *

¿? ¿Cómo vamos a fiarnos de lo que dice el Sr. Caldera, Pepe Ignacio, si ha sido el Gabinete del que forma parte el que ha frenado las inversiones en Canarias para poder pagar el chantaje que le exigen los nacionalistas de Cataluña y Euskadi? Por citar algún ejemplo, el Gobierno del que formaba parte hasta hace unos días el candidato socialista a la presidencia de Canarias, ¿por qué no ha aprobado el Plan del Convenio de 65 Obras Hidráulicas en el archipiélago que prometieron firmar con las islas en mayo de 2006, y que ahora intentan presentar deprisa y corriendo al Consejo de Ministros?

Ni sus excompañeros de Gobierno, ni el candidato socialista presentan un auténtico programa asumible por los canarios. Tanto Jerónimo Saavedra, como su pupilo López Aguilar son más de lo mismo. Sin programa propio, copiando el de los que acaban de llegar a la política y pidiendo votos al electorado fiel del PP están descolocados. Son la expresión más relevante de esos malos políticos que para los españoles encuestados recientemente por el CIS, ocupan el quinto lugar de nuestras preocupaciones, después del terrorismo, el paro, la inmigración y la vivienda.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: