Aunque fue un proyecto anunciado hace tres mandatos, al final es una realidad y se convierte en un ejemplo de lo que debe hacerse en otros municipios de la comarca sureña. La carretera que enlaza la autopista con la Villa de Arico a la altura de Abades es una vía rápida, segura, de trazado casi perfecto y, lo fundamental, facilita la comunicación del área baja con la alta. Eso es lo que pedían los vecinos y visitantes y eso es lo que se debe hacer con los casos de Güímar, Fasnia y hasta con Granadilla. Tiempo al tiempo.