La Paz
Quisiera llamar la atención del Sr. alcalde del Puerto de la Cruz, hermosa ciudad a la que quiero y en la que resido y residiré, Dios mediante, el resto de mi vida. Mi queja se dirige al estado lamentable en que en general se encuentra la superficie asfáltica de las calles de la urbanización La Paz, donde vivo. Me es al caso sugerir al Sr. Marcos Brito que, cuando vaya al supermercado de un centro comercial donde sé de buena tinta que suele acudir, después de hacer sus compras, entre por la calle Retama, gire a la izquierda y baje por la calle Robles, que es una de las principales de la zona, inmediatamente verá y sentirá los golpetazos y vaivenes que produce su coche al rodar por enormes y profundos baches, desigualdades, descarnamientos y otros deterioros existentes en la calzada, luego que siga circulando por la calle Aceviño, Leopoldo Cólogan, Tabaiba, Cardón, etc., y llegue hasta el mirador de La Paz (o San Amaro), verá más y más de lo mismo. La referida urbanización tiene aproximadamente 50 años, y podría asegurar que desde entonces no ha visto ninguna otra capa de asfalto. Sinceramente, es de vergüenza. Pensar que esto sucede en una ciudad dedicada eminentemente al turismo, el cual frecuenta diariamente en considerable número estos lugares, es indignante. Bancos de madera destrozados que no se arreglan, deterioro en el mobiliario urbano en general, en fin, repito, de vergüenza. ¡Y no hablemos del turismo! En las tarjetas bono-bus que confecciona el Cabildo para Titsa dice: "El turismo es nuestra mayor riqueza, cuídalo". Pues puedo asegurar que en el Puerto de la Cruz no es, ni mucho menos, así. Este último sábado, en mi paseo matutino que suelo realizar, sobre las ocho de la mañana, en los laterales de la ermita de San Telmo, dos funcionarias del servicio de limpieza, cargando un motorcito a sus espaldas provisto de una manguera con la que limpiaban el suelo, emitían un ruido tan atronador que se escuchaba hasta bien entrada la calle Quintana. Sr. alcalde, esto no es forma de cuidar el turismo, la zona está llena de hoteles y viviendas particulares cuyos moradores debían estar echando "sapos" y "culebras" al escuchar la desagradable "diana" con la que despertaban y destrozaban sus plácidos sueños. En definitiva, nos gustaría que el señor alcalde hiciera algo por remediar o enderezar tantos entuertos, que son muchísimos más, pero que no da tiempo a relatar. Se lo pedimos de corazón, pues el hacer bien por la ciudad son votos acumulables.
Un ciudadano Paz-cífico
La Gomera y las derivaciones
A la vista de las declaraciones realizadas en varios medios de comunicación el 6 y 8 de abril y reiteradas el 22 y 21 de ese mismo mes por el Excmo. Cabildo Insular de La Gomera, es curioso constatar que esta institución parece desconocer, o puede ser que le interese políticamente ignorar, en estos momentos, que existe desde el año 2003 una Orden del Gobierno de Canarias por la que se establecen plazos máximos de respuesta, no superiores a seis meses, para determinados procedimientos quirúrgicos que puedan afectar en mayor medida a la calidad de vida de los pacientes, como cataratas, prótesis de rodilla o cadera, hernias discales, artroscopias, ligaduras, desgarramientos de venas varicosas y un largo etcétera.
Por lo tanto, hay que decir que la Consejería de Sanidad, a través del Servicio Canario de la Salud, cubre aquellas intervenciones quirúrgicas que deban ser derivadas, siempre en condiciones de equidad y seguridad clínica, a centros concertados cuando por volumen asistencial no puedan ser intervenidas en nuestros centros públicos.
En lo que respecta al Área de Salud de La Gomera, en el año 2004 fueron derivadas 30 personas residentes en La Gomera a centros concertados, en 2005, 48 personas y en 2006, 20 personas, o sea, estamos hablando de 98 personas, como así se informó en la respuesta a la pregunta parlamentaria planteada por el grupo socialista. Lo que no se entiende es la cantidad de 1.600 personas intervenidas durante el período 2003-2006 o las siete por semana en lo que va de año que alega el Cabildo Insular. Sería interesante que nos aclarará qué tipo de procesos quirúrgicos está asumiendo esta Institución: ¿se está priorizando las intervenciones según estricto criterio médico o más bien de oportunidad política?, ¿quizás podamos hablar de una sanidad privada paralela?
Por un lado, vemos que el Cabildo realiza un esfuerzo económico en temas que reconocen no son de su competencia, y, por otro, la Consejería de Sanidad, para atender situaciones sociales que se vienen produciendo de forma continuada, ha tenido que incrementar la plantilla de profesionales, trabajadores sociales, dado que desde el propio Cabildo Insular no se garantiza fuera de horarios laborales, días festivos y fines de semanas atención alguna por parte de los servicios sociales especializados, aspecto que debería valorar y reconsiderar dada la importancia que éstos tienen para la comunidad, máxime cuando existe una población significamente envejecida.
Es más, incidiendo en la prioridad que ha dado el Gobierno de Canarias a los temas de servicios sociales, se ha creado en la Gerencia de Servicios Sanitarios de La Gomera la Unidad de Continuidad de Cuidados de Enfermería, con el objeto de que el paciente al recibir el alta hospitalaria lo haga con una valoración de su situación socio-sanitaria actuando, si es preciso, nuestras trabajadoras sociales con la finalidad de que su incorporación al domicilio sea lo más adecuada posible.
Este servicio trabaja coordinadamente con nuestra enfermera de Enlace, figura creada con la finalidad de dar una asistencia integral y continuada a los pacientes de nuestra isla. Además, en estas últimas semanas debido al déficit formativo detectado en las personas cuidadoras, pilar fundamental en la incorporación del paciente a la vida diaria, la Gerencia de Servicios Sanitarios ha organizado un "Taller de formación para cuidadoras".
Sin embargo, se observa cómo en los recursos sociales administrados y gestionados por el propio Cabildo la situación es cada vez más grave, debido al escaso crecimiento de las plazas de los centros socio-sanitarios en esta Isla y a la falta de planificación y coordinación, por lo que nos vemos obligados, por ejemplo, a alargar las estancias en el "Hospital Nuestra Señora de Guadalupe", centro sanitario únicamente de agudos, por no resolver el Excmo. Cabildo Insular los temas sociales de los que sí es competente.
Por último, desde la Gerencia de Servicios Sanitarios de La Gomera, ante el malestar que las declaraciones vertidas en un medio de comunicación de esta Isla han causado a los profesionales que trabajan en nuestra sanidad pública, quiere dejar constancia de la importante labor que realizan nuestros trabajadores, tanto sanitarios como no sanitarios, aspecto que no debe ser cuestionado por ninguna institución pública, máxime cuando se está queriendo incentivar a los profesionales para prestar sus servicios en La Gomera, a pesar de las dificultades que existen para atraerlos hacia un Área de Salud con las limitaciones que ofrece la doble insularidad, y, con ello, lograr un servicio público sanitario de calidad, cuestión que está claro que es una responsabilidad de todos.
Don Víctor Chinea Mendoza
(Gerente de Servicios Sanitarios
de La Gomera)
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