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EDUARDO DOMENECH MARTÍNEZ CANDIDATO A RECTOR DE LA ULL POR RENOVACIÓN CONVERGENTE

"La diferencia no es el programa, sino la forma de hacer las cosas"

22/abr/07 24:44
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TACHI IZQUIERDO, Tenerife

Eduardo Domenech Martínez ha aceptado la compleja decisión de afrontar el reto de dirigir el Rectorado de la Universidad de La Laguna (ULL) después de muchos años de experiencia ligada a la política universitaria, desempeñada de manera ininterrumpida desde 1986 en el Consejo de Gobierno. Con los datos sobre la evolución de la Universidad y la percepción de que era necesario un cambio en el centro, Domenech quiere intermediar "en el desánimo y en la etapa de decadencia en la que hemos entrado", aspectos para los que, según señaló, es necesario entender que "para abordar los nuevos problemas no valen las viejas soluciones".

Eduardo Domenech, que es decano de la Facultad de Medicina desde 2004, está convencido de que puede aportar un estilo de gobierno universitario diferente, "que impulse ánimo, que genere un diálogo y un intercambio de ideas que sea enriquecedor, evitando la confrontación y buscando la confluencia de ideas buenas, vengan de donde vengan".

-¿Cree que con dos candidatos se cubren las inquietudes y necesidades de la Universidad?

-Posiblemente haya otras personas que tengan más capacidad o formación y cualidades personales que las de Ángel Gutiérrez o las mías. El hecho es que sólo dos hemos dado el paso. Abarcar todas las expectativas exigiría muchísimos candidatos, porque en cada facultad o departamento hay visiones distintas.

-A grandes rasgos, ¿qué diferencias habría entre un rector que se llame Ángel Gutiérrez y otro Eduardo Domenech?

-Gutiérrez ha tenido su trayectoria y ha sido rector. Ha tenido la oportunidad de marcar su impronta; y yo soy nuevo. Lo que digo es que más que la divergencia en los programas, en lo que hay diferencia es en los estilos de hacer las cosas.

-¿Cómo lo haría usted?

-Creo que hay que incentivar más la participación e implicación del profesorado en todas las reformas que hay que tomar para adaptarnos al Espacio Europeo de Educación Superior; para que mejoremos la calidad de la docencia y la investigación. También es importante que el Personal de Administración y Servicios (PAS) esté de acuerdo con los objetivos que se marcan para mejorar la gestión. Con el alumnado, es imprescindible que se implique en todo lo que va a significar el cambio en la metodología docente. Todo esto precisa establecer vías de participación y un talante abierto, y eso, quizá, son aspectos que Ángel Gutiérrez no ha sabido hacer de manera adecuada.

-Entonces, ¿qué balance dejaría Ángel Gutiérrez?

-No es negativo todo. Tiene aspectos positivos, como ha ocurrido en este último año, desde el punto de vista contable, donde no ha habido apenas déficit y se ha reducido la deuda histórica. Estamos más saneados que con el anterior rector. Sin embargo, hay cosas que se podrían haber mejorado, como las infraestructuras en general, cuyo estado de mantenimiento ha incidido también en el desánimo. Se han hecho esfuerzos para mejorar edificios, pero es que la imagen externa o deterioros como el del Paraninfo los universitarios no lo llegan a entender.

-¿Cómo se están desarrollando las nuevas tecnologías?

-La implantación está muy lenta, y en muchas ocasiones ha sido porque personas y departamentos han tomado las iniciativas, sin que lo propiciara la ULL. Me parece inadecuado que mientras en una facultad se hace una cosa, en otra sea algo distinto y que otras esperen a que les traigan la solución, porque hacía falta que hace dos años o más se tomaran decisiones y una apuesta importante por las nuevas tecnologías, que no precisan esfuerzos económicos importantes, y que ya asumen otras universidades.

-Gutiérrez le reprocha que utilizara el Plan Estratégico para elaborar su programa, ¿esto es así?

-Sí, y es positivo y uno de los aciertos. El plan tiene dos partes, una que es el informe diagnóstico y otra que son las medidas. Nosotros hemos criticado el plan no porque nos parezca mal, sino porque es insuficiente, porque sus medidas parece que son todas para solucionar los graves problemas que tiene la ULL. Lo que hubiéramos querido es que, además de esto, se hubiera tenido un plan anticipatorio más a largo plazo.

-¿Cuál es su política para el personal de la Universidad?

-Es muy importante la negociación de los planes de prejubilación, tanto para el profesorado como para el PAS. Eso lo tendremos que hacer con la Comunidad Autónoma. Hay que tener en cuenta que el 85% del presupuesto está dedicado a personal, lo que quiere decir que no nos queda dinero para los gastos corrientes y las inversiones.

-Las prejubilaciones, ¿no serán porque sobre personal?

-No. Estamos en un punto medio con respecto a las demás universidades. El problema es la composición, pues aquí hay mucho más profesorado titular y catedrático, lo que no es negativo, pero conlleva mayor gasto. El inconveniente estructural es que la mayor parte de este profesorado está en torno a los 60 años de edad y si luego se jubila en un número muy elevado, nos encontraremos con la circunstancia de que se destina mucho presupuesto al capítulo de personal y no se ha querido hacer nuevas contrataciones. Con el plan de jubilaciones no queremos liquidar esas plazas, sino vincular la entrada de profesores ayudantes, y en el caso del PAS, contratar a personal más especializado. Esto, aún así, supone un ahorro para la Universidad y, al mismo tiempo, rejuvenece la plantilla.

-¿Usted qué le plantea al sector del alumnado?

-Entre otras cosas, dinamizar los órganos en los que participan y, en segundo lugar, crear el consejo del alumnado, donde habría un delegado por cada centro, además de los portavoces de los grupos claustrales. Se crearía un órgano en el que plantear directamente los problemas y hacer un seguimiento de los objetivos y las medidas que queremos poner en marcha. Ellos van a evaluar y a reconducir, incluso, si hace falta, una nueva planificación.

-¿Se siente plenamente respaldado y como candidato de su grupo, Renovación Convergente?

-Yo estoy respaldado por el grupo, pero no quiero que se me etiquete como candidato de Renovación Convergente, porque quiero ser el rector de todos. Ojalá sea también el rector de muchos otros miembros de NUC o Programa que no están de acuerdo con algunas de las medidas desarrolladas hasta ahora.

-¿Considera que la ULL está integrada en la sociedad?

-Este es uno de los hechos fundamentales, y por eso hemos planteado un Vicerrectorado de Universidad y Sociedad, porque creemos que la imagen de la Universidad de La Laguna se percibe con poca nitidez, con respecto al liderazgo con relación a otros elementos de la propia sociedad. No hay percepción de lo que estamos haciendo en formar a los mejores licenciados para que luego vayan a la sociedad para que desarrollen su mejor potencial. Por ello, creemos que si la sociedad confía y está satisfecha con lo que hace la ULL, se conseguirá que las empresas estén interesadas en que determinados grupos hagan desarrollos que les permitan ser competitivos. Pero también está el hecho de que la sociedad esté satisfecha, para que el Gobierno comparta ese objetivo y se comprometa más.

-¿Ha perdido protagonismo social la ULL?

-Una de las cosas que queremos emprender, dentro de nuestras diez medidas urgentes, es lograr su liderazgo social y cultural, para lo que necesitamos incrementar la sinergía con el municipio de La Laguna, porque hay que desarrollar el concepto de ciudad universitaria y un foro de encuentro podría ser el Paraninfo cuando se recupere, y si no, habrá que buscar otro lugar para reactivar esa unión entre la ciudad, la Isla, el Archipiélago y la Universidad.

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