V.M., S/C de La Palma
No impone por sus dimensiones, tampoco impresiona por su exterior, la Isla ya está acostumbrada a embarcaciones de gran calado y prestigio, pero el crucero "Hebridean Spirit", que llegó el viernes, sobre las 23:00 horas, al puerto de Santa Cruz de La Palma, consignado por la empresa Hamilton y Cía, guarda su principal "tesoro" en la relación, casi familiar, que se establece entre pasajeros y tripulantes.
Al contrario de otras naves destinadas a la misma actividad, el crucero destaca por el alto número de trabajadores, un total de 70, en comparación con los clientes que van a bordo, tan solo viajan 40 en esta oportunidad aunque tiene capacidad para 80, porcentaje que marca una atención personal y diferenciada que, sin duda, convierte al buque en un espacio de auténtico lujo, en el que incluso algunos de los pasajeros reciben invitación para una cena con el capitán del barco, aunque ya es habitual que en casi todas las mesas esté presente un oficial.
Detalles de prestigio. El interior del barco también está cuidado al último detalle. Salones de madera, sofás de cuero y cuadros que inundan las paredes. Los pasajeros también pueden disfrutar de servicios de masaje, gimnasio o biblioteca, además de piscina en cubierta. No falta nada de todo aquello que se puede encontrar en un hotel de 5 estrellas. Además, cada crucerista tiene siempre cerca a un tripulante para atender cualquier duda que se le presente. Dentro del barco nada se escapa.
La nave llegó a la Isla procedente de El Hierro y partió ayer con rumbo a Porto Santo, en Madeira. Los pasajeros y tripulantes pudieron disfrutar del casco histórico de Santa Cruz de La Palma, aunque tras desplazamientos cortos, como en esta ocasión, los gastos por persona y, por tanto, los beneficios para los comercios no son muy elevados.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD