COLPISA, Madrid
Los médicos de la cárcel valenciana de Picassent han solicitado al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón autorización para, llegado el momento, poder alimentar a la fuerza al preso islamista Djamel Merabet.
El magistrado ha remitido la petición a la Fiscalía para que informe y en los próximos días decidirá sobre la petición de los facultativos, según informaron ayer fuentes judiciales.
Merabet, uno de los detenidos en la llamada "operación Nova" contra la célula que pretendía volar la Audiencia Nacional, ha perdido 18 kilos de peso desde que el pasado 1 de marzo se pusiera en huelga de hambre, horas después de conocer la decisión del Ministerio del Interior de enviar al País Vasco al etarra Iñaki de Juana Chaos.
El interno -en situación de preventivo y, por tanto, dependiente del instructor del "caso Nova", Baltasar Garzón- volvió ayer a la enfermería del centro penitenciario levantino, después de que el jueves fuera traslado a un centro hospitalario.
Los médicos -explicaron fuentes penitenciarias- creen que el estado del preso no es grave y que, a pesar de su debilidad y su insistencia en continuar con el ayuno voluntario, puede ser tratado en las instalaciones de Picassent, ya que, por el momento, no es necesaria la alimentación forzosa, lo que obligaría al ingreso en una unidad especial médica.
Djamel Merabet, detenido junto a otros integristas en octubre de 2004, explicó en una carta dirigida a la dirección de la prisión, en la que no citaba el caso de De Juana, que inició la huelga de hambre por sentirse "indefenso frente a las acusaciones por un delito que nunca he cometido". Al comienzo de su protesta a principios de marzo el interno admitió ser alimentado con agua con azúcar.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD