ÁNGEL LLANOS, candidato del Partido Popular a la Alcaldía de Santa Cruz de Tenerife en las próximas elecciones autonómicas, insulares y locales, confunde la gimnasia con la magnesia y se cree que todo el monte es orégano. Porque una cosa es ser consejero insular de Relaciones Institucionales y sacar adelante un mandato de cuatro años con el apoyo incondicional del presidente y de los miembros del equipo de gobierno de Coalición Canaria en el Cabildo de Tenerife ("con ayuda del vecino mató mi padre un cochino") y otra bien distinta sentarse a gobernar los destinos de Santa Cruz de Tenerife como lo ha venido haciendo nuestro alcalde, Miguel Zerolo, desde que asumió esta responsabilidad en 1995.
Miguel Zerolo aspira a cerrar un ciclo de la política de Santa Cruz, cuadrando en un próximo mandato municipal de cuatro años el cierre de todos los grandes proyectos en que embarcó a esta gran capital desde que cogió las riendas del consistorio. Ángel Llanos, incapacitado para aceptar la responsabilidad de la Alcaldía de una gran ciudad como Santa Cruz, no sabe hacer otra cosa que mentir a los vecinos y vecinas de nuestra ciudad prometiéndoles el oro y el moro, susurrándoles o halagándoles el oído para que se crean o tomen en serio su sarta de vulgares patrañas: una cascada de promesas electorales que nadie en su sano juicio puede tragarse porque no hay bicarbonato para digerirlas.
En Coalición Canaria no mentimos. No tenemos tiempo de engañar a los vecinos porque estamos ocupados en el buen gobierno de la ciudad. Con los aciertos y desaciertos propios de todo aquel que se adentra en tamaña responsabilidad.
En el grupo de gobierno municipal que lidera Miguel Zerolo no le doramos la píldora a ningún vecino, ni le contamos cuentos de caperucitas. Tratamos a nuestros administrados con admiración y con respeto, creyendo estar en la buena línea de la gestión de una gran ciudad que ha dado un vuelco histórico a todas sus infraestructuras y servicios en las últimas décadas.
En Coalición Canaria no les decimos a los vecinos de Santa Cruz que vamos a crear 20.000 empleos en cuatro años, porque ni tantos empleos son necesarios, ni existe tejido empresarial, ni fuerza laboral que encaje con las cifras engañosas del señor Llanos.
En Coalición Canaria no mentimos al vecino prometiéndole seis mil viviendas de protección oficial, porque sabemos que esto es un completo imposible, resultado de la majadería electorera del candidato popular.
Nosotros no vamos diciendo por ahí que crearemos 24.000 aparcamientos en ocho años porque cualquier chicharrero con dos dedos de frente -todos menos el candidato popular- sabe a las mil maravillas que no existe hada madrina ni santo de causas imposibles que se ofrezca a resolver semejante problema.
Nosotros no pisoteamos la inteligencia ni el sentido común de nuestros conciudadanos ofendiéndoles con la burda verborrea electoralista de la que salen promesas como dotar a Santa Cruz de 600 nuevos policías locales en cuatro años.
Los ciudadanos de Santa Cruz saben que llevo las riendas de la Policía Local -por orden expresa de mi alcalde- y estoy en las mejores condiciones de afirmar que Ángel Llanos agrede el buen tino de los chicharreros prometiendo semejante incremento de la plantilla. Ni Santa Cruz necesita 600 nuevos policías locales -esto es una ciudad, no un campo de batalla- ni Llanos ni nadie puede pensar siquiera que un policía local sale de una academia como si fuera un churro salido de la sartén de una churrería.
Un policía local requiere muchas horas de formación teórica y de prácticas antes de comenzar a ejercer su función al servicio de la ciudad que le paga. Pero Llanos, que se cree que manejar a la Policía Local de esta ciudad es como mover soldaditos de plomo sobre un tablero de madera, no se contiene y va largando por su boquita tal paquete de estupideces que espero, en realidad confío ciegamente, en que se la pegará políticamente hablando hasta límites intolerables para su permanencia en el nuevo ayuntamiento que salga de las urnas, para descrédito de su propia persona, como candidato, y para la de su formación, un Partido Popular que pudo haber escogido entre sus militantes a candidatos con mejor preparación, superior altura de miras y menos mequetrefe político de lo que les está resultando don Ángel Llanos.
Mira, Ángel: no tengo ganas de perder más tiempo contigo. Sólo te pediré una cosa: gana estas elecciones, pero con seriedad y con limpieza, con la verdad por delante, siendo realista, posibilista. Cuéntales a los vecinos las verdades, diles qué se puede lograr realmente y qué resulta material y financieramente hablando un imposible.
Mientras reflexionas sobre el caudal de pendejadas que vas descolgando en los medios de comunicación, de la mañana a la noche, mejor será que me dedique a lo mío, que es trabajar por los ciudadanos y ciudadanas de Santa Cruz como concejal de Seguridad Ciudadana y Vial, como responsable del Organismo Autónomo de Fiestas o como concejal delegado del alcalde en el Distrito Suroeste.
No voy a perder más energías contigo. El traje de la Alcaldía te queda ancho. Por sobrarte tela, te sobra hasta en la de la bandera de Tenerife que quieres desplegar en la plaza de España, más grande y mayor que la propuesta por Soria, tu jefe de filas, para Santa Catalina.
Seriedad, seriedad y más seriedad.
Santa Cruz no puede sentar a un niñato engreído en la Alcaldía.
¡Faltaría más!
*Concejal de Santa Cruz
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