COLPISA, Madrid
Rafael Amargo, director de la gala del Carnaval 2007, agarró a su familia y se fue a Los Ángeles para quitarse del medio tras el escándalo que levantó su espectáculo. Esta semana ha vuelto para presentar en Barcelona "Amargo al Liceu", que resume el décimo aniversario de su compañía. Al bailaor granadino, de 31 años, le sobra trabajo dentro y fuera de España.
-¿Qué ha aprendido en estos diez años?
-Sobre todo, que tengo que ser más tonto. Soy demasiado bueno, demasiado inocente y "echao p'alante". Es que si me quedara atrás, estaría mintiendo.
-Porque usted es políticamente incorrecto, claro.
-Muy incorrecto. Para empezar, no he votado en mi vida. La palabra política para mí va unida a corrupción. Los políticos juegan con los sentimientos de las personas. Y todos mienten.
-Los políticos le contrataron para el Carnaval de Tenerife.
-Sí, pero para hacer un evento artístico. Lo que pasa es que por detrás de ese evento me di cuenta de que ellos estaban haciendo campaña política. Fue desastroso. Tres días antes había gente por Santa Cruz con camisetas que llevaban impresa mi cara y decían: "Amargo, censurado". Pero no quiero hablar, porque todavía no me han pagado.
-¿No ha cobrado nada?
-Me falta lo más gordo. Pero a lo mejor el 27 de mayo podemos hablar, después de las elecciones.
-¿Volvería a contratar a alguien como Belén Esteban?
-Pues sí. Con las cosas artísticas que hago no me echo para atrás. Ese gag lo pongo en el Carnaval de Cádiz y se parten la caja de risa. Pero el show duró cuatro horas y sólo se habla de la Esteban. Para empezar, llevé a Dover, y allí no sabían quién era. Me preguntaban: ¿Y esa de pelo naranja pegando cabezazos quién es? Pues una señora que tiene tres Premios de la Música y de las que más discos venden en este país. Si no están preparados, no es mi culpa. Abucheaban a Belén Esteban y luego había una cola de quinientas personas en su camerino para pedirle un autógrafo.
-¿Volverá a Canarias?
-A Tenerife ni bendito... A las otras islas, sí. Los de Las Palmas son divinos.
-¿Lo que más le ha dolido?
-Que me utilicen. He sido víctima de la política, todo ha sido un complot. Han hecho de mí un criminal, ahora mismo soy Bin Laden para el pueblo de Tenerife. Vamos, que las torres las tiré yo. En la gruta del Teide murieron seis turistas y ese día, seguía siendo yo la portada del periódico. He sido una cortina de humo. Pero ya sabía que esto iba a ir mal porque habían cambiado todo el equipo: la empresa de sonido, la empresa de luces... Y de ahí comía mucha gente. Hasta el director de la gala de otros años ha ido a programas del corazón para hablar mal de mí. Como han dejado de trincar, las culpas para el Amargo.
-Habló mal hasta su asistente.
-Dijo que tenía estrés y se despidió antes para ir a venderme a un plató por tres mil euros.
-Con Jesús Quintero parecía más moderado.
-Estaba asustado, me sentía amenazado.
-¿De muerte?
-No, hombre, de que no iba a cobrar. Ahora bailo con una pena muy grande porque todo influye.
-¿Ya no espera cobrar?
-Tendré que esperar a las elecciones. Pero si pongo una demanda la gano. No la he puesto porque lo que quiero es mi dinero para pagar a mi gente y que esto se olvide. Tampoco me la han puesto a mí, como han dicho. Al menos, no me ha comunicado nada ningún juez. Esto es una campaña política. Miguel Zerolo, el alcalde que me contrató, no me quiere pagar porque si él me paga, no le votan. Porque ellos quieren a Amargo en la cruz. Como Jesucristo. En la cruz que le puse a Belén Esteban tendría que haberme colgado yo y se habrían quedado en la gloria.
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