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FIDELA VELÁZQUEZ MANUEL*

El patrimonio de San Juan de la Rambla suplica protección

14/abr/07 02:21
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LA EXPRESIÓN "patrimonio histórico" nos remite a un concepto bellísimo. Pone en nuestra memoria los recuerdos de aquellos que nos precedieron, de quienes pisaron en el pasado las calles que nosotros pisamos hoy. El patrimonio nos abre una brecha en el continuo espacio-tiempo y nos da permiso para husmear en el día a día del pasado. En ese sentido, el patrimonio histórico es un gran álbum de fotos colectivo.

En San Juan de la Rambla hemos estado a punto de perder una de las mejores fotos de ese álbum: la Casa de los Pérez. En pie a la entrada del pueblo desde mediados del XIX, han bastado veinte años de incompetencia y una semana de obras para que el edificio viese alterada su fachada con la apertura de numerosos huecos que nada bueno aportan (sin olvidarnos de la estructura que se ha puesto en el tejado, de cuya utilidad albergamos serias dudas). No es Manuel Reyes un hombre que se achante ante declaraciones de Bien de Interés Cultural; no verán al alcalde retroceder en sus intenciones demoledoras sólo porque la legislación vigente diga que un edificio es tan importante histórica y culturalmente que debe ser protegido a toda costa. No se hicieron esas sutilezas para Manuel Reyes, precisamente.

Le faltará tiempo al alcalde para señalar al PSOE y acusarnos de ser unos desalmados que quieren dejar sin empleo a los trabajadores de la escuela-taller que ejecutan la obra. Como es costumbre, tal proclama es completamente falsa. Nos gusta que se promueva el empleo desde la escuela-taller; lo que no nos parece tolerable es que el alcalde presente un proyecto y realice otro, o que multe a los vecinos por realizar obras de menor calado que las que él manda a efectuar. Ésa no es una forma seria de gobernar. Es el "ordeno y mando" de toda la vida, lo que han venido conociendo los rambleros en los últimos veinte años.

El problema de la palabra "patrimonio" es que, para algunos, resulta fácil derivarla (corromperla) hacia "patrimonializar", esa palabra que el DRAE no conoce pero que se vincula enseguida con un sentido de pertenencia: lo que patrimonializo es mío y, como es mío, puedo hacer con ello lo que me plazca. Ése es el concepto que AIS-CC aplica a los bienes del patrimonio de los rambleros. No han entendido todavía que ese patrimonio está depositado en sus manos con el único objeto de que lo conserven y lo engrandezcan, nunca de que lo disminuyan o perjudiquen. Abrir huecos en una fachada cuya protección ordena la ley no es, a nuestro entender, la mejor manera de conservar el patrimonio.

Proteger eso que nos pertenece a todos requiere, por un lado, respetar lo que dicen las leyes, y por otro, tomar medidas activas para que aquellas partes del patrimonio que lo requieran mejoren y amplíen su salvaguardia. La zona de Las Aguas se va a ver beneficiada por un proyecto de inversión en la playa que supondrá la dinamización de toda el área; las viviendas que se van a ver afectadas necesitan que se las proteja mediante la incoación de un expediente de Bien de Interés Cultural. Hemos visto a Manuel Reyes llenarse la boca mil y un veces afirmando que no permitirá que esas casas se tumben, pero seguimos a la espera de que el ayuntamiento tome alguna iniciativa al respecto. Y en este particular, más nos vale ir buscando un sofá cómodo, porque la espera se prevé larga.

Otro ejemplo triste y sangrante de lo que AIS-CC entiende por protección del patrimonio lo podemos constatar en la "Calle Estrecha", donde el pavimento y especialmente el adoquinado de los márgenes, hecho con la piedra de la cantera del pueblo que no puede reemplazarse, han sido removidos sin garantía de uso, y habrá que ver en un futuro de qué forma se pavimenta de nuevo la calle. Así mismo, el casco histórico, declarado también Bien de Interés Cultural, necesita un remozado urgente, una renovación profunda que le dé lustre y brillo, que lo ponga a la altura de lo que BIC significa. Esos escalones desportillados y rotos en la plaza de Rosario Oramas nos piden a gritos un cambio en la política de protección del patrimonio de San Juan de la Rambla.

Desde el PSOE estamos seguros de que se puede (y se debe) dar un giro a la forma en que se conserva el patrimonio en nuestro municipio. Estimamos que la Casa de los Pérez debe tener un proyecto y un futuro antes de meter las palas en una obra que, como la que hasta hace unos días ejecutaba el ayuntamiento, carece hasta del preceptivo cartel indicando su objeto. Esta Casa es una sede perfecta para un museo de Historia que se convierta en referencia en toda la Isla Baja, un imán para el turismo y un punto desde el que partir en ruta hacia un conocimiento más profundo del casco histórico. Consideramos que las casas de Las Aguas merecen el reconocimiento que ya les ha dado nuestra historia, y que eso se traduzca en una protección legal y efectiva. Entendemos que el casco histórico merece lucir mejor cara, para los que nos visitan, pero en primer lugar para los propios rambleros.

San Juan de la Rambla tiene identidad, y esa identidad se expresa a través de, entre otros, su patrimonio. Los inmuebles, los bienes culturales y artísticos, todas las muestras de nuestra historia son merecedoras del máximo respeto y corresponde a las instituciones protegerlas y engrandecerlas. No se gobierna con mentiras ni se protege el patrimonio con palas agresivas.

*Candidata del PSOE a la Alcaldía de San Juan de la Rambla

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