EDUARDO GONZÁLEZ, Tfe.
La última jornada de la Liga Canaria comienza con dos incógnitas resueltas, quien es el campeón y quiénes son dos de los cuatros que descienden. Está en el aire el segundo puesto.
Hay que ir por partes, Las Palmas se despide como campeón y esperando que el Lanzarote le haga el pasillo de honor.
Por la segunda plaza, el Gáldar debe ganar al San Isidro para garantizar el ascenso, o como mínimo, conseguir el mismo marcador que el Tenerife, tercero en discordia, obtenga en su visita al Universidad.
La otra cara de la moneda es la parte baja. El Andenes, descendido, visita al Vecindario y el Cruz Santa se despide de su efímero paso por la categoría en casa ante el Fuerteventura. Tenía una esperanza en el Comité de Competición, pero éste le desestimó sus dos reclamaciones por alineaciones indebidas del Castillo y del Unión Viera, aunque les quedan las opciones de los comités de Apelación y del Español de Disciplina.
Sin embargo, para las otras dos plazas hay cuatro implicados, con la particularidad de que el empate entre el Huracán y Victoria (enfrentamiento directo), puede no servir al Victoria para salvar la categoría. En la tabla, el Victoria tiene 35 puntos, pero es que el Huracán, en puesto de descenso, cuenta con 34 puntos, por 33 del Tenisca, que cierra la Liga con el Castillo. Esto significa que hasta el San Isidro, con 36, si pierde en Gáldar, es claro candidato al descenso, aunque comienza la jornada fuera del mismo. Si vence el Tenisca, y el Victoria gana al Huracán, los que bajarían serían tinerfeños y grancanarios.
Si vencen Huracán y Tenisca, bajarían Victoria y San Isidro, por lo que el equipo de Tenerife no las tiene todas consigo. La única manera de salvarse perdiendo es que empaten Huracán y Victoria o no ganen Huracán y Tenisca.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.