MÉNDEZ/GONAR, Tenerife
Dice la sabiduría popular que la mejor defensa es un buen ataque, y ésa pareció ser la máxima de la segunda presentación en sociedad de Miguel Zerolo como candidato de CC a la Alcaldía chicharrera.
Con la Sala de Cámara del Autorio de Tenerife a rebosar y simpatizantes y afiliados ocupando las sillas que también se habilitaron en el hall de Santiago Calatrava, el que fuera joven alcalde de la ciudad, quien anoche reconoció que ha envejecido, colocó en el centro del debate de la campaña del próximo 27-M la polémica suscitada por la compra de Las Teresitas que dio cuerpo a la denuncia interpuesta ante la Fiscalía Anticorrupción y que sirve de soporte a las diligencias previas bajo secreto de sumario que instruye el TSJC.
Los rumores de que la resolución del caso podría ser inminente parecen no intimidar a Zerolo, o al menos eso aparentó ayer cuando aseguró con contundencia que "no sólo ganaremos en las urnas sino también ante los tribunales".
El regidor de Santa Cruz en los últimos 12 años realizó dos juramentos: "Vamos a salir de esta charca de basura, igual de limpios que cuando entramos y ante nuestras familias, funcionarios y compañeros que no dejaré impune tanta inquina y calumnia. Yo se los digo y yo cumplo".
El discurso de Zerolo constó de tres partes: defensa de la operación de Las Teresitas, dos latigazos a PP y PSOE y las tres líneas claves que marcarán su programa electoral.
En el capítulo de reproches a sus adversarios, la salsa de toda campaña (la música la pusieron las K-Narias), Zerolo preguntó a Ángel Llanos, del PP, cómo puede proponer 20.000 puestos de trabajo cuando Santa Cruz tiene 13.000 parados. "Nos reprocha que las obras que hemos ejecutado han sido financiado con dinero de otras administraciones". En este sentido repitió varias veces "Gracias, Ricardo", en tono de sorna cuando enumeró la colaboración del Cabildo en distintas obras. "Gracias a aportaciones supramunicipales no hemos subido los impuestos en los últimos 8 años salvo el IPC y hemos invertido 100 millones de euros en los barrios".
Luego tocó el turno al PSOE, pero a su cabeza sin bajar a lo local: "Hoy lo gobierna el sector estalinista, el mismo que fulminó a sus concejales cuando aprobaron la compra de Las Teresitas para evitar que se edificara en el frente. Curiosamente, la compra se fraguó en 2001 y la denuncia en la Fiscalía Anticorrupción se presentó en la Navidad de 2006, un departamento que depende del Gobierno Central y, qué casualidad, cuando ocupaba un alto cargo un ex ministro que hoy es el candidato a la presidencia del Gobierno de Canarias. Y que se va a venir en el ferry de Agaete a la oposición".
Del blanco y negro al color.- Achacó la no creación de los 10.000 aparcamientos prometidos "al ataque brutal" de la oposición y reconoció otro error en la falta de polideportivos. Zerolo dibujó su Santa Cruz de cara a 2010: "La ciudad de los vecinos, dotando de 2 piscinas a cada uno de los cinco distritos y entregando ordenadores para jóvenes de entre 14 y 21 años sin recursos; la de las comunicaciones, con el desarrollo viario previsto, y la solidaria".
Zerolo cerró un acto que inauguró Manuel Hermoso quien dio la palabra a José Manuel Bermúdez. De Hermoso a Zerolo, ATI se hizo CC y la ciudad pasó del blanco y negro al color. Aunque el candidato no profesó el credo apostólico, abrió su oratoria después de besar a su esposa y a sus padres, y no le hizo falta desear que los alumnos se pusieran en pie cuando entrara el maestro porque los simpatizantes lo hicieron cuando entró y salió su alcalde. El "toque americano" fue más allá del pinganillo que lució al atreverse a presentar uno a uno al "equipo ganador" en tono coloquial. Así, midió la estatura de Ana Oramas; definió a Ricardo Melchior como el fuhrer o confesó que no es un "adulón" de Paulino Rivero, del que se reconoció como amigo.
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