Un vecino de Callao Salvaje ha mostrado su malestar por las dificultades que ha tenido para entenderse con un empleado de un supermercado situado en este barrio del municipio de Adeje porque éste no sabía hablar en castellano. Lo curioso del caso es que ninguno de los trabajadores, o al menos de ese turno, dominaba el idioma con cierta soltura, con lo que el problema para aclarar dudas a alguien de aquí se convierte en una misión casi imposible. Opina que este asunto se debería corregir para evitar que se repita nuevamente.