D. BARBUZANO, S/C de Tfe.
José Antonio y Carlos González Gil son dueños de 165.000 metros cuadrados heredados de su madre en la Montaña Carbonero, en La Esperanza. Ambos destacaron que han potenciado la agricultura por encima de todo hasta que un día el Ayuntamiento de El Rosario les propuso una unidad de actuación en el terreno de más valor para cultivar y le dejan un resto para edificar con un índice de 1,10.
Ambos hermanos rechazaron el plan porque, según dijeron, "no queremos cemento sino mantener la tierra como hizo nuestra madre, quien pasó muchas penalidades para transmitirnos esta propiedad y seguir cultivándola".
Carlos dijo que quiere ser respetuoso con el campo y su hermano, José Antonio, precisó que desea seguir cultivando en La Esperanza porque la agricultura ha ido desapareciendo ante el hormigón. Por ello afirmaron que "no es verdad la afirmación del alcalde, Macario Benítez Gil, de que la finca no está cultivada, pues el que quiera comprobarlo puede hacerlo. Hemos cultivado en la tierra cereales como el trigo, chochos, coles, papas y millo". Para probarlo mostraron la foto que ilustra esta información y documentos de peticiones al Gobierno de ayudas para plantar trigo, avena y millo, o comprar un remolque, una trituradora y un tractor.
En una segunda propuesta, el ayuntamiento les retiró la unidad de actuación y dejó la propiedad como suelo rústico agrícola de protección A2, "mientras -dijeron los afectados- el solar del alcalde se queda como ciudad jardín". De los 165.000 metros cuadrados le dejaron 10.000 para fabricar y el resto para un parque periurbano, lo cual fue rechazado por los propietarios. Hicieron alegaciones en el Plan Inicial y fueron rechazadas y cuando "el portavoz de la oposición, Escolástico Gil, denunció el tema de la expropiación de los terrenos por parte del alcalde, éste dijo que era mentira", precisaron.
La Cotmac rechazó el Plan y el terreno aparece como suelo rústico de protección natural y le dejan a los dueños los 10.000 metros cuadrados como una unidad de actuación con índice 0,64 mientras que la del alcalde lo tiene de 1,9, según los hermanos González Gil, quienes añadieron que "Macario Benítez nos está obligando a fabricar en detrimento de la agricultura".
Los citados propietarios indicaron que su finca da unas 10 toneladas de trigo que compra la cooperativa La Candelaria para que el pueblo pueda comer gofio que no sea de origen transgénico. "Macario Benítez -añadieron- es de un sector del PSOE desarrollista y no defiende el desarrollo sostenible, al final nos ha dado de baja del Padrón Municipal y ha acusado al concejal Escolástico Gil de manipularnos, lo que no es verdad, y de hipotecar el futuro de nuestros hijos, sólo por amar la agricultura".
Macario Benítez Gil
El alcalde, Macario Benítez Gil, aclaró que un parque periurbano en Montaña Carbonero hubiese sido bueno para el pueblo, pero al final hemos dejado el terreno como lo querían sus dueños". Añadió que "la Montaña Carbonero es cultivada en una pequeña parte y no en su totalidad y que el Plan nunca ha previsto expropiaciones ni en Montaña Carbonero ni en ningún otro sitio. Los 10.000 metros cuadrados que le dejan para fabricar es cosa del Cabildo y no de nuestro ayuntamiento. No entiendo lo de los índices de construcción entre mi solar y el de los dueños de la Montaña Carbonero; si no están de acuerdo que reclamen".
Macario Benítez aclaró que el "Plan General de El Rosario contempla un desarrollo sostenible superior a todos los de la comarca y menos de la mitad de otros municipios. Si no están en el Padrón es porque la Policía ha informado que no residen en ella lo suficiente. Con respecto a que los persigo por defender el campo, que no olviden que este alcalde vive en un municipio con gran riqueza agrícola y que siempre ha defendido el campo, de ahí nuestros monumentos a la pinochera y a la lechera y pronto al ganadero".
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