AL MUY RESPETABLE y rector magnífico de la Universidad de La Laguna:
Nadie en Tenerife, ni si siquiera en Canarias, puede dudar del apoyo y colaboración que EL DÍA ha brindado al primer centro de enseñanza superior de las Islas, alma mater de nuestra clase intelectual, científica, económica y de otros ámbitos. Hasta tal punto ha llegado esa ayuda, humilde por otra parte, que se ha cuestionado a esta Casa desde sectores políticos, y hasta de la propia universidad, interesados en ocultar lo que viene ocurriendo en una institución que va camino de cumplir tres siglos. Y si hay alguien que niega lo que decimos, le retamos a que lo demuestre públicamente. Esta Casa, desde siempre, ha mantenido una actitud constructiva, incluso en sus críticas, hacia la Universidad de La Laguna (ULL). Bueno fuera que no. Así que aprovechamos, señor rector, esta única ocasión en que se nos acusa de ser negativos con el centro docente, pidiéndonos que le dejemos a usted trabajar, para mostrar nuestro asombro por esta transformación que nos ha convertido en enemigos de quien pensábamos éramos buenos amigos.
Señor rector, Vd. reconoce en el escrito que amablemente le publicó ayer este periódico lo siguiente: "Así que, cuando se habla de conceptos tan ambiguos y difusos como la solera, el prestigio o la calidad de una institución, en este caso de la Universidad de La Laguna, o por el contrario, de su decadencia, apatía o languidez, hay que hacerlo con datos. Este centro académico, como bien destacó EL DÍA hace tan sólo unas semanas, ocupa el vigésimo puesto en producción científica del total de 55 universidades del país y es la tercera entre las de su tamaño, como se desprende de un reciente estudio elaborado por las universidades de Alcalá, Granada, Extremadura y Carlos III, y que goza de toda solvencia". Nos alegramos de lo que dice Vd. aquí, y no lo ponemos en duda, al contrario. Ahora bien, sólo nos hacemos eco de lo que oímos en la calle y en los propios ambientes docentes sobre los dos rectores que le han precedido. ¿Qué hay de malo en ello? ¿Y en decir que siete vicerrectores suyos son canariones? ¿Es un desdoro? En absoluto. Sí creemos, por el contrario, que combinar obediencia a un partido estatal con responsabilidad universitaria perjudica a Tenerife por razones que ya hemos explicado innumerables veces. (Por cierto, ¿es verdad que hay siete vicerrectores de la isla de Canaria en la ULL? Si no es así, díganoslo, que rectificamos).
¿Nota Vd. cierto retintín en nuestras palabras? Pues sí. El hecho de que en el PSOE canario las decisiones se tomen en Las Palmas, permítanos rector, hace que tengamos que tomar ciertas cuestiones con desconfianza. No ignora Vd. que existe un pleito insular -agravado cada día por los de allá-, que tantos perjuicios y agravios ha causado a Tenerife y su universidad, empezando por su partición en 1989 para crear allí otro centro con las facultades y escuelas que tenía La Laguna en su campus de la isla redonda. No dudamos de que la ULL es de todos los canarios y no sólo de los tinerfeños, pero ¿piensa igual que Vd. su homólogo de la ULPGC? Nos tememos que no. ¿Y no es sospechoso que la ULL tenga tantos problemas con los sucesivos cargos de la Consejería de Educación procedentes de Las Palmas, incluido el actual titular, que lleva años resistiéndose a firmar el contrato-programa que Vd. le reclama?
En fin, ha querido Vd. interpretar nuestra intención al señalar los males actuales de la Universidad y no ha acertado. Nuestra única guía, en ese sentido, es apoyar a la ULL, aunque comprendemos que en tiempo electoral haya nerviosismo entre los candidatos a rector.
En otro Comentario hemos hablado de la ofensa hecha al editor y director de EL DÍA por parte de ciertos grupos que se refugian en la Facultad de Periodismo y, como nos parecía que tanto el rector de la Universidad como el decano del centro aludido deberían haberse pronunciado al respecto, es por lo que nos ha extrañado el silencio de ambos. Pero no importa, estamos convencidos de que Vds. son ajenos a esta tropelía, urdida por ciertos "doctores" resentidos que manipulan a los alumnos.
Acabamos. Señor rector, nos merece todo el respeto posible; lo apoyaremos si es reelegido, pero no confunda a la opinión pública echando a esta Casa la culpa de la imagen que pueda tener la ULL. ¿Cree, acaso, que el lector tinerfeño va a creer eso cuando este periódico ha sido el defensor más tenaz de esa universidad? En la misma página donde Vd nos contestaba ayer aparecía una noticia muy positiva del centro, que fue convenientemente destacada y de la cual nos alegramos mucho. Sabe que cuenta con nuestra colaboración y que le deseamos los mayores éxitos en su gestión, así como la mayor gloria a la apaleada, por los de dentro y los de fuera, Universidad de La Laguna.
Insistimos, estamos dispuestos a ayudarle en lo que precise para engrandecer la ULL. Nuestra forma de reflejar la realidad nunca pretende ser hiriente o injusta. Ni siquiera utilizamos todos argumentos a nuestro favor cuando pueden producir el efecto contrario al que perseguimos, que es la defensa de la Universidad lagunera. Por eso, señor rector, no hemos contado una grave omisión que ha cometido la institución y que algún día, si Vd. nos lo permite, le contaremos en privado.
No sabe Vd., señor rector, cuanta satisfacción nos dan los éxitos de nuestra universidad.
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