J.FEO, Arico
La construcción de una desaladora y de un parque eólico, para abaratar los costes de producción de la desalación, son algunos de los objetivos en los que trabaja el Ayuntamiento de Arico, cooperativas del municipio y asociaciones de regantes, que han constituido la UTE Aguas de Abona, según ha manifestado el concejal de Agricultura, Manuel Marrero, quien destaca que el objetivo es abastecer a "toda" la localidad con agua desalada.
El consumo global del pueblo ariquero, sumando el agrícola y el de abastecimiento, "es de unos tres millones de pipas al año y con esta infraestructura una vez se ponga en funcionamiento contaremos con unos cinco millones de pipas anuales, quedando cubiertas las necesidades", explicó el nacionalista.
Resalta, en este aspecto, que "ya disponemos de los terrenos para la actuación, que están en Tajao. Además, se ha encargado el proyecto, que contempla la creación de un parque eólico con tres molinos para generar 6 megavatios y una desaladora con una producción diaria de 7.500 metros cúbicos".
"Sólo nos quedaría pendiente la construcción de una balsa para 500.000 metros cúbicos, por lo que estamos haciendo las gestiones para hacernos con el solar a cota de 500 metros, de manera que pueda recoger agua del barranco de El Río", comentó Marrero, quien expresa que se descarta la impermeabilización del embalse situado en la propia depresión por el coste que supone y quedando éste "como tomadero" del futuro depósito.
Inversión
En cuanto a la inversión de la desaladora y del parque eólico, la misma ascenderá más de 10.810.000 euros.
La puesta en marcha de este proyecto "permitirá también abaratar el agua al agricultor" y la pipa podría situarse entre los 8 y 18 céntimos, comentó.
Sin embargo, el edil reconoce que llevar a cabo esta iniciativa "tendrá muchas trabas" por parte de las administraciones supramunicipales, principalmente del Cabildo de Tenerife, "pero seguiremos hasta conseguir nuestro objetivo".
Con esta premisa, Manuel Marrero ya se está reuniendo con responsables del Consejo Insular de Aguas (CIA) para "resolver los problemas que de futuro se nos puedan plantear", por lo que cree que es fundamental que dicho órgano cabildicio autorice la desaladora.
De este modo, el nacionalista ariquero resaltó que "si no se ponen muchas dificultades el proyecto podría ser una realidad en unos dos años".
El concejal también hizo hincapié en la necesidad de reutilizar las aguas residuales, "que si bien no se deben emplear para hortalizas y frutales, servirían para regar jardines o en explotaciones que puedan obtener rentabilidad, como las plantaciones forrajeras, bosques o cereales para piensos del ganado".
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