N.D., S/C de Tenerife
El caos que padecen los servicios de urgencias hospitalarios de Tenerife, en los que se han llegado a concentrar hasta medio centenar de pacientes en cada uno esperando por una cama, obligó tanto al Hospital Universitario de Canarias (HUC) como al de Nuestra Señora de Candelaria a suspender ayer un total de catorce intervenciones quirúrgicas programadas.
De esta forma, y según ha podido saber este periódico de fuentes hospitalarias, en el primero fueron anuladas nueve operaciones, de las que aproximadamente la mitad estaban previstas para la mañana; mientras que en el segundo se ha tenido que postergar todo el programa de tarde de hoy, lo que supone atrasar cinco intervenciones quirúrgicas.
Esta situación, que se ha repetido en varias ocasiones en las últimas semanas, es consecuencia de la falta de camas para poder dar salida a los pacientes que llegan al hospital por urgencias y que aguardan en los pasillos a pasar a planta. Factor al que se suma el crecimiento y el envejecimiento progresivo de la población de las Islas en los últimos años que, sobre todo en invierno, provoca un aumento del número de patologías o un agravamiento del cuadro médico de los enfermos crónicos.
Asimismo, este caos ha hecho que tanto en el HUC como en La Candelaria los pacientes ingresen donde hay una cama libre independientemente de la patología que padezcan, con lo que personas que sufren algún tipo de traumatismo pueden acabar hospitalizadas en la planta de Medicina Interna. Algo que, en opinión de la portavoz del Sindicato de Enfermería (Satse), Ramona Mendoza, genera un caos organizativo en el centro, pues cada planta dispone del personal sanitario especializado en función de las patologías que atienden.
Un sistema caduco
En cuanto a las soluciones a este problema las fuentes consultadas por este periódico coinciden en la necesidad de potenciar los centros de salud en un modelo sanitario, que, según el portavoz del Sindicato Médico Canario (SMC) Ernesto Real, está caducado. Como Mendoza, Real dijo que la Atención Primaria de las Islas ha estado olvidada "demasiado tiempo", a pesar de que, desde su punto de vista, al igual que la Especializada, debería haberse ido adaptando progresivamente a las nuevas necesidades de la población.
"En la actualidad la excepción en los servicios de urgencia, tanto de Primaria como de Especializada, son los días buenos", subrayó Real, diagnóstico en el que coincidió el jefe del servicio de Traumatología del HUC y representante de UGT, Guillermo de la Barreda, para quien este problema no tiene ni siquiera visos de solución. "La situación cada vez es peor", aseguró De la Barreda, para quien la salida a esta "crisis" pasa por la contratación con clínicas privadas de la asistencia urgente, ya que en la actualidad éstas sólo atienden procesos quirúrgicos programados. Opinó que no se va a poder volver a la normalidad, más cuando a partir de mayo, en base al acuerdo firmado el pasado 12 de enero en la Mesa Sectorial de Sanidad, los centros de salud cerrarán los viernes por la tarde y los sábados, lo que aumentará la afluencia a urgencias. "No sólo no se están poniendo medidas, sino que las que se toman agravan aún más la situación", subrayó el especialista.
Los gerentes del HUC, Ignacio López, y del Hospital Nuestra Señora de Candelaria, Juan José Afonso, explicaron que las principales medidas que se están poniendo en marcha para aliviar la situación de los servicios de Urgencias pasan por mejorar la gestión interna. Acciones que, para Afonso, pasan por mejorar la coordinación con Primaria y por acelerar la realización de las pruebas diagnósticas de aquellos pacientes que están pendientes de ellas para ser dados de alta. Coincidieron en que reduciendo la estancia media de los enfermos, el hospital tendrá más camas disponibles y en que entre un 15 y un 30 por ciento de las plazas están ocupadas por pacientes pendientes de ingresar en un centro de crónicos.
No obstante, el gerente de La Candelaria consideró que la reducción de la estancia media no resolverá por sí sola este problema, que cada año es un poco mayor, pues desde su punto de vista la "solución real" pasa por el desarrollo de la red sanitaria de la Isla, algo que también apuntó Ignacio López.
López y Afonso indicaron también que las urgencias atendidas en estos servicios se han incrementado más de un 20 por ciento con respecto al año anterior, de forma que en el HUC están atendiendo a 240 pacientes al día y en La Candelaria asistieron ayer a 412 enfermos.
En los momentos de crisis, continuó López, se trata de limitar el ingreso de los pacientes programados para dar cabida a los que, llegando por urgencias, necesitan quedar hospitalizados. "Aproximadamente se suspenden dos sesiones completas de tarde semanales", dijo el gerente del HUC, quien aseguró que estos cambios afectan a una decena de pacientes.
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