El Morabit, un marroquí de clase media de 33 años que ha cursado en España y Alemanía varias ingenierías y habla perfectamente cuatro idiomas, prefirió no buscar explicaciones a su situación e insistió en que "no sé por qué estoy aquí si no tengo nada que ver con el 11-M". Admitió ser "amigo íntimo" de "El Egipcio", uno de los presuntos inductores de la matanza, y una relación estrecha con "el Tunecino", con Rifaat Anuar y con Rachid Oulad, otros dos de los suicidas de Leganés. Reconoció que su compañero de piso y presunto autor material Basel Ghalyoun le dijo en diciembre de 2003 que "el Tunecino" le recomendó que "nos marchásemos de España porque va a ocurrir en Madrid algo muy fuerte, como un homicidio o un atentado". Como han hecho otros procesados, insistió en que no recuerda nada anormal aquel día, y que, como cualquier otro, su amigo Ghalyoun le despertó entre las 10 y las 11 de la mañana, lo que arruinaría la coartada de éste. A preguntas de su abogada, logró recordar que no, que le llamó en torno a las 6:30 para el habitual rezo de los musulmanes.