"A la mar fui por naranjas,
cosa que la mar no tiene,
metí la mano en el agua;
la esperanza se mantiene".
Escribimos de memoria estos versos del inmenso poeta tinerfeño Pedro García Cabrera para justificar nuestra reiteración sobre los tres únicos aspectos que criticamos del nuevo Estatuto de Autonomía de Canarias, dejando aparte la debilidad con la que quedan los cabildos. El símil vale para nosotros mismos, para el Parlamento regional y para la justicia que se debe a Tenerife, para la armonía que el Archipiélago merece y, por supuesto, por la dignidad que se ha hurtado al pueblo tinerfeño.
El Estatuto espera en el Congreso..., la esperanza nos mantiene, porque la desvergüenza política no debe alcanzar los límites actuales. Y nos referimos a nuestros políticos, los elegidos por Tenerife, porque los de Las Palmas interpretan su papel, por cierto, muy bien. Por eso titulamos hoy "Escojamos la urna más tinerfeña" en mayo de este año. No nos equivoquemos otra vez, y dejemos a quienes defienden sin chistar, ciegamente, a Las Palmas, si queremos que no hundan a Tenerife y a nuestra gente
Los lectores encontrarán hoy algún que otro relato y expresiones escritas en muchas ocasiones anteriores que justifican la razón de nuestra insistencia.
DECÍAMOS la semana pasada que aún queda tiempo para corregir las tres grandes mentiras que contiene el reformado Estatuto de Autonomía de Canarias, que ya ha sido tomado en consideración por el Congreso de los Diputados y que no será debatido y aprobado hasta después de las elecciones autonómicas y locales del mes de mayo.
Hay tiempo en la tramitación para corregir un texto que, aunque recoge interesantes novedades y dota a Canarias de mayores cotas de autogobierno, nace increíblemente mentiroso e injusto porque se sustenta sobre tres pilares falsos: la relación de islas que componen la Comunidad Autónoma, reflejada en el texto por orden alfabético, de manera que a la mayor y la más importante, Tenerife, se le cita, de forma absurda e inicua, en último lugar; el epíteto "gran" para la isla de Canaria, un añadido relativamente reciente que no se corresponde con la historia ?nadie ha demostrado lo contrario? y que crea confusión sobre la identidad de Canarias en el exterior; y, en tercer lugar, el escudo oficial de la Comunidad, que hace poco se ha modificado para igualar el tamaño de las siete islas, eliminando la representación tradicional de Tenerife en la base, a mayor escala y con el pico del Teide bien ostensible. Todo urdido entre unos astutos y otros cobardes para perjudicar a Tenerife y a mayor gloria de Canaria, la tercera isla.
¿Y quién puede enmendar los errores cometidos? Ya que nacionalistas y socialistas se han puesto de acuerdo coyunturalmente para sacar adelante el Estatuto en los términos actuales, aunque no en las fechas previstas, es el Partido Popular, con gran presencia en las Cortes Generales, el que puede enmendar e intentar salvar el texto. Sería una ocasión de oro para que los populares, que se han equivocado en Tenerife por su temor a Las Palmas y a su líder en Canaria, José Manuel Soria, se reconciliaran con los tinerfeños. Sería la oportunidad más adecuada para demostrar que aman a Tenerife a pesar del yugo canarión. Pero, ¿quién es el valiente que le pone el cascabel al gato?
No olvidemos que la estrategia que persigue restar protagonismo a Tenerife ha sido diseñada por los políticos, dirigentes y fuerzas vivas canarionas ante la dejadez de muchos tinerfeños, que no han sabido hacer valer la fortaleza intrínseca de Tenerife, que es la isla mayor, la más poblada, la más importante, la más bella, la de mayor peso específico y la que ofrece mejores indicadores económicos y de desarrollo.
Y cuando nos referimos a los canariones no lo hacemos al pueblo llano, sino a los "mandamases" de la isla redonda y a las fuerzas vivas, a ese Sanedrín de Vegueta que irradia tanto odio a todo lo que suene a Tenerife o a tinerfeño. Lo dejamos claro ante las embestidas de un periódico canarión que se empeña en acusarnos de insultar a los habitantes de Canaria. No es así, y ellos lo saben, pero ante la falta de argumentos utilizan la mentira como arma arrojadiza. Aunque nunca darán en la diana.
en el día somos canarios de las Siete Islas, amantes de sus tesoros naturales, de su patrimonio, de sus ciudades, de la idiosincrasia de sus gentes. Somos amantes del equilibrio, de la lógica y de la verdad. Por eso rechazamos a quienes han arrebatado y pretenden seguir despojando a Tenerife de sus bienes con el único fin de erigir a Las Palmas en la capital única del Archipiélago y a la isla de Canaria, que es la tercera en muchos órdenes, en el motor de las Islas. ¿Por qué tanta locura?
Así pues, si queremos defendernos, que no falte ni un voto por Tenerife y por su provincia, incluso por Lanzarote y Fuerteventura. Hasta que las seis islas hagan entrar en razón a Canaria, a sus políticos y dirigentes e incluso a sus aspirantes electorales, y ésta abandone su afán de rapiña y de dominio sobre el Archipiélago.
Las próximas elecciones, por tanto, van a ser fundamentales, importantísimas, porque serán la piedra de toque del próximo edificio que se levante en Canarias a partir de mayo de 2007. Quien gane el pulso electoral ganará la capitalidad única, y por ello es preciso atinar bien a la hora de escoger la papeleta.
De hecho, la mayoría de los isleños consideramos que el insularismo es intrínsecamente necesario y que es preferible votar a quienes defienden a nuestra tierra que a quienes dependen descaradamente de Las Palmas. Son numerosos los ejemplos, porque los militantes y simpatizantes de los partidos que obedecen ciegamente a Madrid y a Las Palmas ?estos días se multiplican esos ejemplos? jamás han levantado su voz para protestar por los despojos que viene sufriendo Tenerife por parte de Canaria desde hace décadas ?Delegación de Defensa, Jefatura Superior de Policía, delegaciones regionales de TVE y Agencia Efe, centrales de Unelco, Trasmediterránea, Iberia y Telefónica, Delegación del Gobierno central, consulados de Alemania, Suecia y Cuba, etc., etc?, y todos siguen guardando un silencio cómplice. ¿Por qué? Porque aceptan que Las Palmas, con el consentimiento, cuando no el apoyo directo, de Madrid, decida lo que se hace y deshace en Canarias. Incluso un lector de confianza se refería a esto ayer en nuestro periódico al manifestar que los votos están aquí y el mando en Las Palmas, refiriéndose al PSC.
Tenerife necesita políticos más leales, más honrados y que no la traicionen. El día en que los partidos estatales tengan en Canarias unos dirigentes que de verdad piensen en Tenerife, que la consideren tanto como a Canaria, entonces dejaremos de desconfiar de ellos y de su falta de compromiso con esta isla.
Tenerife puede y debe ganar en mayo de este año para salir adelante sin sobresaltos y no resultar víctima. En sus manos, en sus votos, está. Tenerife debe votar por Tenerife, y despreciar a los despreciables
LA POLÍTICA va cambiando, se está convirtiendo en puro márketing. Por ello, para que no pierda su esencia, es necesaria una regeneración en las filas de los partidos políticos, incluidos los nacionalistas, o los insularistas. Ese gran cambio que necesita la política canaria sólo podrá producirse con una renovación de personas. Así que, de momento, sólo el cada vez más aceptado insularismo ofrece garantías a los electores de cada isla de que se va a tener en cuenta su voz y no se va a hacer nada en contra de sus intereses. Incluso en determinados puntos municipales surgen pequeñas formaciones políticas sin más aspiraciones que su ámbito local. Por eso decimos que se empieza por la casa de uno para conformar una comunidad más amplia, generosa y solidaria. Razonable.
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Gracias, un millón de gracias, a todos los tinerfeños y canarios que se han puesto en contacto con esta Casa de El Día para felicitarnos por la consecución de la corona del Carnaval. La joven y bella Elizabeth García García, con la fantasía "Miss Dior", del prestigioso diseñador Leo Martínez, en representación del Grupo de Comunicación El Día, se convirtió el miércoles en la Reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2007. Hacemos extensiva la enhorabuena a los protagonistas de este éxito y reiteramos las gracias a nuestros miles de lectores y a los tinerfeños en general, a los que seguiremos defendiendo sin descanso.
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