Cultura y Espectáculos
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EL CANTO EN TENERIFE

Tras las huellas de la voz cantante

La necesidad de aglutinar esfuerzos para detectar precozmente a los buenos solistas que se forman en las Islas y la creación de un coro estable para los grandes eventos musicales que se desarrollan en Tenerife durante la temporada centraron las disquisiciones principales de los invitados de esta semana.
18/feb/07 01:39
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Decir que Canarias destaca por sus voces se ha convertido en un lugar común. Pero de un tiempo a esta parte el tópico ha desbordado sus límites genéricos para concretarse en una serie de cantantes que, mal que les pese a quienes tratan de restarles protagonismo, están dejando alto el pabellón de la tierra no ya en la Península sino en Europa. Jurados de Concursos, programadores de teatros y el público de las salas de conciertos son testigos de esta joven avanzada isleña que prolonga la labor realizada en el campo de la lírica por eminentes maestros y cantantes cuyos nombres están en la mente de todos.

Por eso, la idea de que hay una nueva y sobresaliente generación de intérpretes debe ser matizada por el recuerdo de que las grandes voces han existido siempre. Sólo que ahora el número de ellas es tan considerable que no puede ser atribuido a la casualidad. Agustín Prunell-Friend, Celso Albelo, Jorge de León, Francisco Corujo, Nancy Herrera, Raquel Lojendio, Alberto Feria, Jeroboam Tejera, Dulce María Sánchez Carmen Acosta, Jorge Perdigón, Yolanda Auyanet, Gustavo Peña, Juan Antonio Sanabria o Cristina Farrais son algunos de los nombres que integran esta relación, a la que pueden añadirse otros que realizan un labor no menos estimable en los campos de la docencia, los coros o la divulgación musical.

Para analizar este fenómeno, EL DÍA sentó en torno a su última mesa de debate a Carmen Cruz Simó, catedrática de Dirección de Coros y Conjunto Coral del Conservatorio Superior de Música de Canarias y una de las figuras clave en el desarrollo del movimiento coral en Tenerife; Cristóbal de la Rosa, director general de Cultura del Cabildo de Tenerife, y la pareja de cantantes formada por Celso Albelo y Virginia Waggner, que esta semana han participado en las actuaciones ofrecidas por Los Fregolinos en el marco del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

Carmen Cruz abrió la primera ronda de intervenciones señalando que "siempre ha habido buenos cantantes", pero "ahora, además, existen más posibilidades para que salgan al exterior, puesto que antes todo quedaba más lejos y no contábamos con los actuales recursos derivados de la bonanza económica. Es una carrera arriesgada, y dar ese paso hace años no era fácil", señaló. Y agrega: "También hay más ayudas oficiales para los músicos, lo que por otro lado es un deber de los gestores políticos, encargados de potenciar el talento".

"La cuestión es quién decide esas ayudas y con qué criterios se van a conceder", matiza Celso Albelo, señalado en estos momentos como la voz masculina canaria de mayor proyección internacional. Para el conocido cantante santacrucero, "en las Islas Canarias siempre ha habido un talento especial para la música, no sólo para el canto; sin embargo, no estoy de acuerdo en que ahora haya más facilidades, puesto que a mí me ha costado carros y carretas salir adelante, y lo hecho sin ayudas, salvo la que me concedió el Cabildo de Tenerife".

Paralelismos

La soprano Virginia Waggner, argentina de nacimiento pero muy vinculada a Tenerife, aporta su visión "atlántica" del fenómeno estableciendo un paralelismo con su país. "Buenos Aires, como en otro tiempos Canarias, estaba aislada del mundo de la música; proporcionalmente se hallaba tan lejos de Europa como Canarias lo estaba de la Península. Tampoco era fácil salir, pero cuando se produjo la crisis económica dejó de contratarse gente de fuera y se recurrió a las voces propias. Entonces, la gente empezó a descubrir con admiración a sus talentos que, sin embargo, ya estaban ahí, aunque no tenían tantas oportunidades".

En la mejora social experimentada en los últimos veinte años incidió Cristóbal de la Rosa, para quien "no hay en Canarias un talento especial para la música, sino un gusto especial", a su entender.

Un talento, que el director insular de Cultura cree difícil medir. Por otro lado, llama la atención sobre los progresos realizados en todos los órdenes, desde el Conservatorio a la propia Orquesta Sinfónica de Tenerife, que a su juicio ha prestado atención a los coros y ha sido permeable a los cantantes de la tierra, como quiso reflejar a través de una extensa relación de nombres que aportó durante el debate.

En el capítulo de las ayudas, y como cierre a su primera intervención, el responsable del Cabildo aportó un dato elocuente: "Hice un estudio para verificar el empleo que se había hecho de esas ayudas en los últimos años, becas para estudiar en las Islas, en la Peninsular y en el extranjero, y sólo un cantante se había acogido a ellas. De manera que hay ayudas, pero no se utilizan".

El nexo preciso

Muchos de los talentos que produce Canarias no surgen por generación espontánea. Detrás de una buena voz suele haber un buen maestro, alguien que orienta los registros y aconseja al joven cantante.

"La buena docencia está donde esté un buen profesor", asegura Carmen Cruz. Su comentario vale para las dos sedes del Conservatorio Superior de Canarias o para cualquier escuela de música, sin olvidar el sostén pedagógico que se ofrece en el seno de rondallas, corales y coros académicos, conjuntos que ayudan a descubrir al cantante que hay dentro de cada músico.

"Cuando alguien tiene un timbre especial lo notas", afirma la catedrática. "En clase detectas ese algo, la cualidad específica de la voz que destaca sobre el resto de las voces -agrega-. A los ocho años un alumno no pueden saber aún si van a ser cantante, pero si a la vez se le permitiera estudiar Canto, habría muchas más posibilidades de descubrir esa vocación temprana".

Sin desmerecer la parte teórica, Celso Albelo defiende la faceta práctica, es decir, la universidad del escenario, donde todo adquiere otra perspectiva.

"Yo he aprendido mucho cuando he subido a un escenario; entendí por fin cosas que los maestros me habían explicado con relación a las relaciones armónicas y a la emisión en espacios pequeños. Cuando me vi en Zurich dirigido por Nello Santi, me di cuenta de que me faltaba algo y que debía adquirir mi propio bagaje a través de las actuaciones".

En todo caso, y en referencia a las condiciones especiales que se le atribuyen, Albelo matiza que "no se trata de condiciones, sino de trabajo; mis condiciones eran las mismas hace un año, lo que ha cambiado es el trabajo".

Luego de que Carmen Cruz se pronunciase a favor de la creación de un taller de ópera en Tenerife, Cristóbal de la Rosa se mostró partidario de "subir los escalones uno a uno".

"En la mayoría de las carreras, y la música no es una excepción, no se logra un adecuado nexo entre los últimos años de estudio, las licenciaturas y los doctorados, y el ámbito profesional", explica el responsable político; "por ello creo que deberíamos estrechar vínculos entre los agentes implicados, tanto Orquesta Sinfónica como Academia de Estudios Orquestales y Festival de Ópera, y propiciar que haya sinergías entre unos y otros" añadió.

Al proponer un "primer escalón" en forma de coro estable, el director insular de Cultura abrió uno de los puntos más controvertidos del debate, que se extendió durante buena parte del mismo.

Textos: J. Andrés Dulce y David Fuentefría. Fotos: María Pisaca

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