Á. M., Santa Cruz de Tenerife
Sin que estuviera previsto el miércoles ni ayer por la mañana, la gala de la Tercera Edad vivió anoche un momento muy emotivo y reivindicativo. El ayuntamiento ya había caldeado el ambiente previamente con el reparto de unas pancartas con estas frases: "Antes Franco y ahora Justo y Campos" y "Yo sí saldré", lemas que mostraban en diversos tramos del evento personas del público. Antes de conocerse el nombre de la Reina, Antonio Meseger, el mítico Fidel Castro de nuestra fiesta, respaldado con contundencia y hasta rabia por una treintena de personajes célebres del Carnaval chicharrero, leyó el siguiente manifiesto en defensa de la fiesta:
"El Carnaval está en peligro. Una fiesta que durante más de 20 años se ha mantenido contra viento y marea, contra la censura y las dictaduras, está en peligro de muerte. Un abogado, en nombre de unos vecinos que no dan la cara, pretende acabar con lo que no pudo eliminar la guerra, el hambre o la dictadura.
Un abogado que lo único que está demostrando es el desprecio más radical por la sociedad que lo acogió con los brazos abiertos.
Las ansias de gloria de este abogado, su afán de notoriedad, su inquina y afán de venganza, en nombre del derecho al sueño de los vecinos que dice defender, están a punto de liquidar una fiesta popular cuya implantación social y relevancia internacional y prestigio reconoce el propio Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
La Fiesta del Pueblo NO DEBE MORIR. El Carnaval chicharrero no puede ser asesinado impunemente por unas normas que no fueron hechas para liquidar las manifestaciones de todo un pueblo.
Respetamos el derecho al descanso de los vecinos de la zona centro de Santa Cruz. Pero el Carnaval ya estaba allí mucho antes de que ellos decidieran vivir en esa zona. El Carnaval estaba allí desde siempre. Una semana de molestias, una semana en la que el pueblo se echa a la calle para celebrar su mayor fiesta, no justifica que se quiera acabar con una tradición histórica que además es uno de los mayores atractivos internacionales de nuestra Isla".
Tras la lectura del manifiesto, el público, en su mayoría mayores de diversas zonas de la Isla, irrumpió en una atronadora ovación que presagia una considerable reacción popular si se confirma la suspensión cautelar de la música y el Carnaval de la calle durante las noches en el centro de la ciudad.
Los presentadores del evento también arroparon a Fidel en un comunicado que, entre bastidores, continuó siendo luego el gran protagonista entre las televisiones y otros medios desplazados anoche hasta el recinto ferial para la Gala de la Tercera Edad, la más reivindicativa de nuestra fiesta de la ya larga e intensa vida de nuestro carnaval de Santa Cruz.
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