MAÑANA ENTRA Manolo Martínez. Pronto lo hará Juvenal. Además, Iriome se quedará en el primer equipo como opción prioritaria para la banda derecha. Y, si todo va bien, Hormiga se perfila como el inquilino de la media punta. Total, cuatro cambios en menos de un mes. Cuatro sobre once ya son cambios. Más de un tercio del equipo es nuevo.
La Liga avanza hacia su segunda mitad y el Tenerife, sin embargo, anda con el trajín propio de una pretemporada. Es tan evidente el fracaso en la confección de la línea de centrocampistas, como el acierto en la formación de la de defensas. De los cinco del fondo no se mueve ninguno. Los titulares (Bernardo, Bertrán, Culebras, Sicilia y Clavero) y sus suplentes son una garantía. Gracias a ellos estamos a flote, porque el equipo no ha sumado 26 puntos metiendo más goles que el contrario sino, casi siempre, dejando su portería a cero.
Por contra, la faceta de creación, de llegada y, por consiguiente, de remate, está por hacer. Ahora empieza la segunda vuelta, una rueda completa frente a los mismos rivales, pero con otro pivote defensivo, con un organizador nuevo, con una banda derecha renovada (en verano había tres candidatos y de ellos no juega ninguno) y con la esperanza de que Frankowski y Hormiga conecten. Enero deja en el Tenerife la sensación de una segunda pretemporada.
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