Lo sencillo es decir que Turner no ha demostrado nada desde que llegó a La Palma. Sería tan sencillo como erróneo. El base americano ya dejó claro, en destellos, que tiene un ritmo, una visión de juego y, en definitiva, unas cualidades superiores a la mayoría de bases de LEB. ¿Qué le falta?, fácil. Tiempo. No mucho. Este "chaval" de 42 años va adquiriendo el ritmo del resto, ya conoce la filosofía de Eloy Doce y le falta por adaptarse a los sistemas, al movimiento de sus propios compañeros y al rol del colectivo. Si Turner aparece pronto, que aparecerá, La Palma será, aún más, un candidato serio al "play-off" de ascenso. Al tiempo...