Gastronomía
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CONDUMIO ROGELIO QUINTERO PROFESOR DE COCINA

Una de carne cabra

26/ene/07 21:41
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LA carne de cabra asada es uno de los platos que define claramente unas de las características de la cocina canaria, que es su marcado carácter localista, debido a lo fragmentado de nuestro territorio, así como al aislamiento que sufrieron numerosas zonas de nuestro Archipiélago.

En el barrio (con alma de municipio) de Tejina se rinde culto a esta elaboración al igual que en los pueblos vecinos pero en menor medida. En las fiestas, que allí no son pocas, la cabra asada es plato que no puede faltar en la mesa. También son varias las casas de comidas que habitualmente ofertan a sus clientes este manjar.

Precisamente durante sus fiestas de agosto (San Bartolomé), abre las puertas de su casa una alegre y numerosa familia que "arregla" de forma magistral la carne de cabra asada, pero, sólo durante ese mes, permanece abierto. Una verdadera pena.

Son muchos los parroquianos que fielmente y año tras año suben la serpenteante carretera que lleva al lugar para rendir culto a esta delicia. Si, además, se tiene la suerte de sentarse en alguna de las dos mesas de la terraza, el gozo es doble: podrá disfrutar de unas idílicas vistas con puesta de sol (si acude al atardecer claro).

Una vez sentados en la mesa, la carne de cabra se le ofrecerá por "trozos" de unos 250 gramos aproximadamente, cubiertos con generosidad de un firme y aromático perejil rudamente cortado. Las papas cortadas en finas tiras y fritas son el tradicional y acertado acompañamiento de esta carne.

Yo prefiero el morcillo de la cabra. Cuando lo localizo en la bandeja, lo arrimo a mi plato -no digo ni pío a mis colegas- y disfruto de la parte más suave, sabrosa y melosa del animalito.

El breve paso de la carne al calor de las brasas, justo antes de llegar a la mesa, aportan aromas y sabores característicos a este distintiva y sorprendente vianda. ¡Una maravilla!

Realmente la carne asada es previamente, bien limpia, guisada en vino blanco -hay quien pone agua- con las verduras, hierbas y las especias tradicionalmente empleadas para este menester, hasta estar bien tierna. Seguidamente, se saca del líquido de cocción para luego ser pasada por la parrilla.

Agosto no queda lejos, les aconsejo recortar este humilde articulillo, pegarlo en la nevera, junto el recibo de impuestos municipales y el menú del colegio del niño. Y en agosto, a disfrutar de este plato emblemático. Si no puede con la espera, sabe que son varias las casas de comidas que ofertan durante todo el año este peculiar y sabroso condumio.

¡Que lo disfrute!

 

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