A. REVERÓN, La Laguna
Entre un auténtico clima de expectación fabricado sobre todo por los partidos de la oposición en el ayuntamiento lagunero, la alcaldesa de la ciudad, Ana Oramas, acudió ayer a la Cámara regional para defender la solicitud de incluir a La Laguna en la conocida como Ley de Grandes Ciudades, cuyo régimen jurídico tendrá que comenzar a aplicar a partir del próximo 1 de julio tras los 51 votos a favor que emitieron los parlamentarios.
Aunque algunos recordaron durante el debate político que Oramas acudía al Parlamento "obligada" por el acuerdo plenario del ayuntamiento del pasado 18 de septiembre que decidió presentar esta Proposición de Ley al Parlamento, lo cierto es que la alcaldesa lagunera se refirió en su exposición de motivos a la importancia política, económica y cultural de la ciudad en la vida de Canarias.
También habló de que en el ámbito territorial de Aguere están ubicados servicios e infraestructuras de carácter archipielágico como la Universidad de La Laguna, el aeropuerto internacional Tenerife Norte o el Hospital Universitario de Canarias, junto con el hecho de que La Laguna es sede de instituciones autonómicas como la Universidad o el Consejo Consultivo de Canarias, y la declaración de Patrimonio Mundial por parte de la Unesco.
Sin olvidarse de la "importancia histórica y cultural de La Laguna, extendida a cada uno de sus barrios", Oramas realizó al mismo tiempo un "recorrido" por la reforma administrativa que, a su juicio, ha llevado a cabo su gobierno, y que, como dijo poco después el diputado de Coalición Canaria José Miguel González, es precisamente la que se encuentra contemplada en la Ley de Medidas de Modernización del Gobierno Local a la que Aguere acaba de incorporarse.
Después de la intervención de la alcaldesa, fue el Grupo Mixto, por medio de su diputado Celso Betancor, el que mostró su apoyo a la incorporación de La Laguna a esta ley, argumentando el beneficio que supondrá para sus vecinos.
Muy al contrario de lo que realmente se esperaba, la comparecencia del socialista Santiago Pérez careció de la agresividad que sí mostró la popular Cristina Tavío, quien convirtió su ponencia en un "cara a cara" con Ana Oramas, a pesar de que esta última se encontraba al final de la sala contemplando sin inmutarse el turno de palabra de cada grupo.
Pérez no se olvidó de recordar que este "hecho histórico" se ha producido gracias a las mociones presentadas por el Partido Socialista primero en el ayuntamiento lagunero y en el Parlamento canario después, y recalcó que la inclusión de La Laguna en esta ley no sólo supone la aplicación de un nuevo régimen legal, sino el reconocimiento de un rango que se merece "desde siempre".
Para el socialista, acérrimo defensor de la aplicación de esta ley para la ciudad, se trata de "un grito lagunero ante la amenaza de fusión con Santa Cruz", y después de acusar a Coalición Canaria y a Oramas de no querer trasladar la propuesta al Parlamento, finalizó su intervención con un significativo "¡viva La Laguna!".
Por su parte, Tavío en representación del Partido Popular, calificó de "hecho insólito" que la alcaldesa acudiera a la Cámara regional a defender algo "en lo que no cree", y la culpabilizó de retrasar la tramitación del expediente y de ser, junto a Coalición Canaria, "unos irresponsables. El PP y el PSOE la hemos tenido que arrastrar hasta aquí, mostrándolo en la poca ilusión con la que ha defendido la propuesta".
Por el lado de CC, José Miguel González alabó la "correcta intervención" de Santiago Pérez y criticó la de Tavío, y aseguró que la ley "no va a cambiar a La Laguna, sólo puede transformar su capacidad de organización administrativa porque la ciudad es como es. Ya el municipio ha materializado aspectos que obliga esta ley".
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