M. BARROSO, Tenerife
Se trata de uno de los diseñadores decanos del Carnaval tinerfeño. Comenzó junto a María Isabel Coello y ha continuado activo desde 1970 y sin parar de trabajar. Compagina su pasión por el diseño con sus labores como escaparatista y reconocido florista.
En esta edición, Miguel Ángel Castilla repite con el CC del Mueble, firma para la que lleva trabajando trece años, con una fantasía que lleva por título "Perla viva", y en la que será fundamental la armonía entre la música y el diseño. Elaborado con plumas de faisán, avestruz o pavo real y cristales de swaroski, entre otros materiales, "Perla viva" es el traje más elaborado del diseñador, que se guarda un as en la manga, un material que prefiere mantener en secreto, pero que conferirá a la fantasía un toque mágico.
La idea del traje asegura que empezó a dar vuelta en su cabeza poco después de acabar el Carnaval anterior, "aunque le fui dando forma con revistas y la asistencia a espectáculos", comenta.
Espera que la Gala de este año funcione bien con el nuevo director y prefiere no hablar de Amargo hasta el día 15. "No me gusta hacer comentarios sobre el trabajo de alguien por comentarios que he oído en los medios. Prefiero esperar a ver cómo resulta todo. Lo que sí es verdad es que la estructura de la gala tiene poco margen para modificar, si acaso la obertura y el cierre, y poco más. Con respecto a que sólo salgan los grupos premiados me parece bien. Hay que tener en cuenta se que se trata de nuestra gala; los grupos ya tienen el suyo. Habría que ver qué pensarían si en sus respectivos concursos estuviesen saliendo reinas entre actuación y actuación", afirma.
En opinión de Miguel Ángel Castilla, es justo que las agrupaciones tengan su hueco en televisión, "pero para eso deben llegar a acuerdos con las televisiones para que retransmitan sus certámenes en las cadenas locales", confirma.
Castilla se muestra también de acuerdo con la decisión de reducir de cuatro a dos la duración del evento. "La verdad es que llegaba a hacerse un poco pesado para los espectadores que lo veían por televisión. Se quería mostrar demasiadas cosas y se hacía interminable. Creo que si se recorta será muy acertado y aligerará la gala", reitera.
Miguel Ángel Castilla indicó a EL DÍA que durante los 37 años que lleva como diseñador del Carnaval ha vivido numerosas anécdotas y situaciones complicadas, pero nunca ha faltado a su cita con la fiesta. Recuerda con especial cariño la década de los ochenta, y, especialmente, el Carnaval dedicado a Egipto.
Del teatro Guimerá guarda hermosos recuerdos por la brillantez de los espectáculos que allí tenían lugar. "Fue una época mágica, la de mayor esplendor del Carnaval".
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