KAREN BENCOMO, Tenerife
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife celebró ayer una vista oral en la que se acusaba a un joven de 26 años llamado Mohamed de un delito de agresión sexual que, presuntamente, cometió en 2005 en Los Cristianos.
La fiscal solicitó al tribunal una pena condenatoria de 10 años de prisión por un delito de agresión sexual y una multa de dos meses a razón de 10 euros diarios por otro delito de lesiones. Asimismo, pidió una indemnización de 780.000 euros por las lesiones causadas a la víctima. El abogado de la defensa pidió la libre absolución de su representado.
Según el escrito del fiscal, los hechos sucedieron sobre las 5:00 horas del día 4 de enero de 2005, cuando Mohamed acudió, en compañía de un amigo, a un bar de Los Cristianos para tomar unas copas. En ese mismo local también se encontraba la víctima (una turista inglesa) junto a su novio y otra pareja más. En un momento dado, la víctima y el presunto agresor entablaron una conversación y, cuando se quedaron a solas, se fueron juntos hasta el apartamento donde vivía Mohamed.
Cuando llegaron al mismo, según el escrito del fiscal, el acusado se quitó la ropa y le dijo a la joven que le tocara sus genitales. Ante la negativa de ésta, Mohamed le propinó varios golpes en la cara, sobre todo en los ojos. La víctima se encontraba en tal estado de nerviosismo que se hizo sus necesidades encima. Por ello, Mohamed la obligó a meterse en la ducha. Una vez fuera, el joven cogió a su víctima y la tiró en un sofá del apartamento, penetrándola varias veces sin ningún tipo de método anticonceptivo y bajo la intimidación de un cuchillo. Como consecuencia de dicha agresión, la mujer resultó herida con varias lesiones externas.
"Todo fue consentido"
El acusado declaró ayer que "la relación sexual fue totalmente consentida". Durante su testimonio dijo que cuando estaba en el bar con su amigo, la joven, que estaba en la mesa de enfrente con otras tres personas, no paraba de mirarle. Por ello, manifestó que en un momento dado ambos grupos se unieron, aunque él sólo hablaba con ella. "Cuando nos quedamos solos, ella me besó, de repente, y me preguntó que dónde vivía", señaló el acusado. Minutos después, ambos jóvenes, según el relato de Mohamed, salieron juntos, de la mano, y cogieron un taxi para desplazarse hasta su apartamento.
"Ella se desnudó y mantuvimos una relación sexual, pero todo lo que hicimos fue consentido", dijo Mohamed. Asimismo, el acusado manifestó que por la mañana, sobre las 9:30 horas, la joven le dijo que iba a una cabina de teléfono para llamar a una amiga para que no se preocupara. Ya no volvió más al apartamento. La joven dejó en el inmueble una chaqueta y unos pendientes.
Dos días después, la Policía acudió hasta el lugar de trabajo de Mohamed, donde fue arrestado como presunto autor de los hechos. Tras declarar en dependencias policiales, el joven ingresó en prisión preventiva el día 8 de enero de ese mismo año. Pasado un tiempo, Mohamed quedó en libertad a la espera de juicio. Las pruebas periciales determinaron que las lesiones de la víctima eran compatibles con una agresión.
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