Santa Cruz de Tenerife

El Gobierno de Canarias declara BIC el conjunto histórico de El Toscal

EL DÍA, S/C de Tenerife
17/ene/07 18:37 PM
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El Gobierno de Canarias dio ayer luz verde a la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) del conjunto histórico de El Toscal, que comprende parte del barrio tradicional, constriñéndose al sector septentrional, de génesis posterior, pero que ha podido conservar mejor sus tipologías edificatorias, junto con la trama urbana original.

En la zona sur, los procesos especulativos de los años 50 del siglo XX propiciaron una arquitectura de sustitución de escaso valor, con volumetrías desmesuradas, que aconsejaron su exclusión del ámbito de protección.

Originalmente se trataba de una zona de huertas y baldíos (de ahí su nombre) que se extendía al norte del convento franciscano de San Pedro de Alcántara. La tipología edificatoria característica ha sido el de viviendas humildes de una sola planta, de cierto desarrollo en profundidad, con patio lateral o posterior, azotea y fachadas sencillas. Las casas estaban ligadas y apenas separadas por tabiques. Sin embargo, algunas construcciones muestran algo más de empaque, articulándose en dos alturas y fachadas eclécticas, aunque con mayor sencillez que en otros sectores de la ciudad, asociados a clases más pudientes.

Destacan las "ciudadelas" y los pasajes, modelos de hábitat urbano propios de El Toscal y de las clases humildes que lo habitaron y que reflejan su singularidad urbanística e histórica.

Los datos histórico-artísticos se remontan al establecimiento de los frailes franciscanos en 1680, en la ermita de la Soledad y San José, que más tarde dio origen al convento de San Pedro de Alcántara, construcción que puede considerarse el hito fundacional de El Toscal. El cenobio propició la génesis de una trama urbana incipiente, con edificaciones que crecían y se ubicaban a su sombra.

Los habitantes más humildes fueron desplazados hacia la periferia, surgiendo así los primeros barrios populares, como El Toscal, primero de esta índole en Santa Cruz. La expansión y consolidación del barrio se produce desde la primera mitad del siglo XIX con el auge del puerto capitalino, a partir de la apertura de nuevas calles en dirección norte.

Desde principios del siglo XX, el barrio se extiende hasta la antigua muralla y la batería de Almeida, en dirección paralela a la costa, en un trazado definido por su principal arteria inicial -calle San Francisco y su apoyo, La Marina-, para luego crecer tierra adentro. A partir de los años 50 del pasado siglo, desapareció la mayor parte de la edificación histórica de la zona más cercana al centro, conservándose en mayor medida la configuración espacial, arquitectónica y paisajística del área septentrional, en torno a la que se organiza la nueva delimitación.