EFE, Los Ángeles
La ciudad de Los Ángeles ha recibido la confirmación de la incorporación del futbolista David Beckham al Galaxy con fascinación, asombro y una pizca de curiosidad por saber en qué se diferencia una estrella del fútbol de una de las de toda la vida.
Porque otra cosa no, pero Los Ángeles sabe un rato de estrellas, de sus intereses, gustos y pecadillos. Beckham es diferente.
En apariencia, este rubio, musculoso y bien plantado de 31 años podría ser otro Brad Pitt o un moderno Steve McQueen.
Pero el arte de Beckham está reservado para el campo de fútbol, en concreto el del Galaxy, en Carson, un barrio de Los Ángeles escasamente conocido por sus estrellas.
A los Lakers todos los conocen, aficionados o no al baloncesto. Y que Jack Nicholson y otras estrellas tienen un asiento seguro en sus partidos es un hecho.
El béisbol también cuenta con sus héroes nacionales, lo mismo que el fútbol americano.
En el caso del fútbol como se conoce en Europa, su mayor logro en la ciudad del automóvil es el de haber acuñado el término de "soccer mom", aplicado a cualquier madre que conduce a su retoño por toda la ciudad para que practique cualquier deporte, el fútbol incluido.
Aun así, los hay que están seguros de que la llegada de Beckham a Los Ángeles dará un empujón a este deporte como años atrás pasó con el hockey.
Con un contrato de cinco años por 250 millones de dólares, el equipo asegura que nada más conocerse el anuncio se vendieron 500 abonos de temporada en una hora para el Home Depot Center donde tiene su hogar el Galaxy.
Las que realmente se están frotando las manos son las revistas del corazón ante la llegada de una estrella de las que ya no quedan tantas en Hollywood.
Porque Beckham, además de jugar al fútbol como nadie, llega con un buen bagaje de escándalos y prensa rosa. Casado con Victoria Beckham, más conocida como "Posh Spice", del conjunto musical Spice Girls, es padre de Brooklyn, Rome y Cruz, que encajarán como un guante en una nueva generación de Suris, Shiloh Nouvels o Apples.
La llave de Hollywood
Incluso antes de que se confirmara la llegada de los Beckham a Los Ángeles, los "paparazzi" siguieron a Victoria en su búsqueda de un nuevo hogar en Malibú o en Beverly Hills como a una estrella de toda la vida.
Además, el matrimonio tiene en sus manos la llave de Hollywood gracias a su amistad con la estrella de estrellas, Tom Cruise, a cuya boda con Katie Holmes asistieron este otoño.
Según la revista "US Weekly", David y Victoria podrían convertirse sin esfuerzo en la pareja "más solicitada" de Hollywood.
Un caballo de refresco que viene que ni pintado cuando algunos de los rostros más fotografiados en la revista, como el de Britney Spears o Lindsay Lohan, empiezan a mostrar huellas de desgaste y epidemias amorosas tipo "Brangelina" y "TomKat" quieren ser tomadas en serio.
Más allá de los deseos de la prensa del corazón, los Beckham tienen sus propias razones para esta mudanza. La exorbitante suma de dinero ayuda aunque, según una revista británica, la fortuna de Beckham ya supera los 130 millones de dólares.
Para el principal periódico de la urbe, "Los Ángeles Times", la fatiga que ha provocado la fama de Beckham en el resto del mundo, "o la falta de fatiga de esta ciudad, puede ser la razón por la que Los Ángeles tiene a Beckham".
Y nadie descarta el factor Victoria, que está interesada tanto como su esposo en lo mismo que capta diariamente adeptos a esta ciudad, el sueño de convertirse en una estrella de Hollywood.
Si esta es su ambición, de nuevo David Beckham cuenta con una destacada ventaja, entre otras cosas porque hasta cuenta con una película que lleva su nombre, "Bend it Like Beckham!".
Además, entre los que han facilitado el contrato millonario que a partir de agosto hará de Carson su lugar de trabajo; de Beverly Hills o Malibú, su hogar, y de Hollywood, su sueño, está CAA, la principal agencia de talentos de la meca del cine.
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