LA POLÍTICA SERÍA mejor si fueran mejores los políticos, y esa obviedad que aparece en las valoraciones gremiales de las encuestas viene a ser un castigo marginal y posiblemente injusto que la política inflige a nuestra sociedad. Los políticos españoles hablan mucho, tal vez demasiado, para decir siempre lo mismo o para silenciar lo importante, y en cada partido hay especialistas para cada escaramuza, siendo uno de los más caracterizados en el PP el señor Martínez Pujalte, cuya misión consistiría en lanzar contra el adversario acusaciones disfrazadas de inocencia. Y en estas circunstancias, cuando aún se organizan manifestaciones contra el último atentado de ETA y permanece intacto el dolor social por la muerte de dos trabajadores ecuatorianos, el citado portavoz "popular", refiriéndose a una rueda de prensa que había convocado Batasuna, se dirigió al fiscal general del Estado para decirle: "Hoy tiene el fiscal una oportunidad de oro de demostrar que quiere luchar contra ETA impidiendo la rueda de prensa del señor Otegi".
Si un partido como el PP transmite a ETA el mensaje, a través de Martínez Pujalte, de que la Fiscalía del Estado no quiere luchar contra ETA, para nada van a servir los esfuerzos por la unidad antiterrorista de todos los partidos, y aunque los dirigentes de Génova 13 se mantuviesen al margen de esa unidad, defendiendo su inquebrantado discurso de esta legislatura, la disciplina interna debería prohibir los apasionados desahogos de sus diputados más impulsivos. Comparado con la efervescencia política de ayer, el caso de Pujalte es nimio, pero abundan tanto las nimiedades difícilmente tolerables, e irresponsablemente toleradas, en la política española que de vez en cuando convendría chivarse de las mismas.
Más que ideas, en nuestra política hay ocurrencias, y una de las que pueden exponerse y defenderse es la de propugnar que la resolución parlamentaria del 2005 que autorizaba el diálogo con ETA en determinadas circunstancias se derogue. Va a celebrarse el lunes un pleno extraordinario sobre política antiterrorista, y en él cabrán todas las propuestas, aunque ese día no se voten, pero "que se quite", como dice el PP, la resolución que hizo posible el llamado proceso de paz no debiera mezclarse con las filigranas retóricas sobre participación o no en la manifestación que el sábado se celebrará en Madrid bajo el lema "Por la paz y contra el terrorismo".
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