EFE, Madrid
Por segundo año consecutivo un niño ecuatoriano cantó el premio Gordo, el 20297, que salió hace casi un siglo, en el salón de Loterías donde ayer, 22 de diciembre, estaba también la lotera que vendió íntegro el segundo premio en su administración de la Puerta del Sol de Madrid.
A pesar de esta aparente omnipresencia del dos, el siete ha sido el número que más se repitió ayer en todos los grandes premios del sorteo, que, como es tradicional, generó un ambiente festivo en el salón de loterías del Estado.
Habían transcurrido poco más de 50 minutos desde que los bombos comenzaron a sonar (el de los números se estrenaba este año) cuando Naomí Sánchez, una niña de 10 años nacida en Madrid, cantaba el 20297, y Bryan Lafebre, un pelirrojo de 11 años nacido en Guayaquil (Ecuador), el premio de tres millones de euros a la serie.
Nerviosa, Naomí confesó a la nube de periodistas que le preguntaba que no pudo soñar con algo así, sencillamente porque no había dormido a causa de los nervios, a pesar de que no es novata en el escenario del salón porque lleva 3 años desempeñando el papel de extraer bolas.
Más tranquilo estaba Bryan, un niño de 11 años que participaba por primera vez en el sorteo, aunque reconoció que el corazón "le latió muy rápido" cuando cantó el Gordo.
Precisamente fue el propio Gordo el que no se estrenaba en el sorteo porque ya fue primer premio en 1903.
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