El encuentro navideño de las escuelas rurales, celebrado el pasado miércoles en la calle Real de Santa Cruz de La Palma, demuestra la capacidad organizativa de este tipo de centros docentes. Lo penoso fue la falta de colaboración municipal, que al menos podía haber ambientado la fiesta con "dos euritos" de música de Navidad. No pedimos ni tan siquiera haber distribuido pequeños detalles entre los niños o para las unitarias participantes, porque, visto lo visto, eso ya sería pedir demasiado. Quizás los organizadores deberían plantearse llevarse el encuentro para otro municipio. Luego, seguro, más de uno se quejaría.