Ni un minuto duró el Pleno de ayer de Arona, lo que provocó la sorpresa a propios y extraños por la rapidez con que se terminó una sesión que sólo tenía un punto en el orden del día y en la que se esperaba alguna critica de la oposición, que no ocurrió. El asunto que se trató fue dar cuenta sobre la Auditoría de Gestión, momento en el que se explicó muy escuetamente el motivo de la convocatoria. Ante la ausencia de intervenciones, el alcalde, José Alberto González, levantó el pleno.