L.B., Santa Cruz de Tenerife
Siete clubes de Segunda División ya han optado por cambiar sus entrenadores. Con o sin motivos, decidieron echar a unos técnicos para poner a otros. En la mayoría de los casos, los relevos han mejorado las posiciones clasificatorias de los equipos, pero tampoco demasiado.
El disparate.- El primero que hizo el cambio fue el "loco" Alavés, poniendo en la puerta de la calle a Julio Bañuelos en la segunda jornada (de récord) y colocando a Chuchi Cos. Desde entonces, el equipo vitoriano ha subido un puesto y su lamentable situación no merece comentarios porque la afición ya no aguanta más los disparates de su presidente Piterman.
Las Palmas y Hércules, sí.- El segundo cesado fue Sánchez Aguiar en Las Palmas. Al equipo amarillo sí le ha beneficiado el relevo. Los porcentajes de puntos de este equipo pasaron del 22,2 de la primera etapa al 53,3 que atesora con Juanito al frente. Un fenómeno similar e incluso más positivo vive el Hércules. Su presumido Bordalás duró siete jornadas y ahora, con Josu Uribe, han aumentado tanto la eficacia como los puntos. El club alicantino ha subido ocho posiciones.
Cádiz y Málaga, no.- Dos históricos, Cádiz y Málaga (rival hoy del Tenerife) promovieron igualmente la sustitución de sus responsables técnicos. En Cádiz, José González ha mejorado lo mínimo a su equipo, mientras que el Málaga es el único equipo que no ha sufrido una evolución. Con Marcos Alonso, estaba en el puesto 14 y lograba el 43,3% de los puntos. Ahora, con Muñiz, se encuentra tres puestos más abajo y con el 38,8% de acumulación. Caso aparte es el Vecindario, que no parece reaccionar con la llegada de Castro Santos.
Lo vivido hace un año.- El Tenerife ha sido el último. El alemán Krauss había logrado un 40% de efectividad, pero la entidad le buscó un sustituto. La experiencia del club durante la temporada pasada revela que los cuatro cambios realizados en su banquillo no ofrecieron precisamente buenos resultados, al menos en lo que a los puestos clasificatorios se refiere.
Cuando Antonio López sustituyó a Barrios, después de la jornada 11, el equipo se encontraba en el undécimo puesto. La trayectoria del técnico entrante fue nefasta, con tres empates y otras tantas derrotas que provocaron su marcha antes del mes de diciembre, en la jornada 18 y con el equipo en la décimo séptima plaza. El tercer entrenador elegido fue David Amaral, que mejoró los resultados pero no pudo evitar que su equipo cayera hasta la décimo octava posición, la misma en la que el Tenerife terminó la Liga bajo el mandato del recientemente cesado Krauss.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD