EFE, Londres
Vinticuatro personas han sido remitidas hasta el momento a una clínica especializada para que se sometan a pruebas de contaminación radiactiva tras la muerte del ex espía ruso Alexander Litvinenko en Londres, informó ayer la Agencia de Protección de la Salud (HPA) del Reino Unido.
Litvinenko, crítico con el Kremlin, murió el jueves pasado por una alta dosis de radiación emitida por polonio 210 no sin antes acusar en una carta póstuma al presidente ruso, Vladimir Putin, de estar detrás del supuesto crimen.
Hasta la medianoche del miércoles, el teléfono de atención directa del Servicio Nacional de Sanidad (NHS) había recibido 1.707 llamadas de personas preocupadas por la posibilidad de haber estado expuestos a la radiación, de las que 139 han sido remitidas a la HPA para su observación.
De las 24 personas remitidas a la clínica especializada, 22 han llamado al teléfono de atención de la NHS y de las dos restantes se ha tenido conocimiento por otras vías.
Hasta ayer, 283 empleados sanitarios han requerido una evaluación para determinar si habían sufrido algún riesgo potencial de contaminación, y de ellos 53 han tenido que proporcionar pruebas de orina "como medida de precaución", explicó la HPA, que no precisa en qué centros médicos trabajan.
La Agencia de Protección de la Salud también ha pedido pruebas de orina a otras 140 personas que trabajan o han visitado los lugares investigados por la policía en el marco de la investigación de la muerte del ex espía.
El ministro británico del Interior, John Reid, reveló ayer que los expertos que investigan la muerte del ex agente secreto han hallado rastros radiactivos en doce lugares de los alrededor de veinticuatro inspeccionados, entre ellos dos aviones de British Airways (BA).
Según la HPA, no hay "riesgo significativo" para la salud pública en las áreas públicas principales del hotel Millennium, el edificio que alberga las oficinas del magnate ruso Boris Berezovsky, los dos inmuebles de la calle Grosvenor (próxima al citado hotel) y el hotel Sheraton.
El organismo sanitario cree, asimismo, que no hay contaminación que pudiera suponer un riesgo para la salud pública en ninguno de los dos hospitales donde estuvo ingresado el ex agente secreto.
La Generalitat tranquiliza
El departamento de Salud de la Generalitat ha trasladado a los pasajeros de los dos aviones de British Airways (BA) que viajaron entre Barcelona y Londres, supuestamente contaminados con polonio 210, un mensaje de tranquilidad, ya que los estudios preliminares apuntan que el nivel de riesgo "es muy bajo". Ante la noticia de la presunta contaminación de dos aviones de la citada compañía por este elemento tóxico, la consellería ha señalado que las personas que viajaron en estos dos vuelos "no deben hacer ninguna actuación especial". Salud ha explicado que ha estado en contacto, "en todo momento", con la Delegación del Gobierno en Cataluña y con el Ministerio de Sanidad y Consumo, a la espera de recibir informaciones de las autoridades inglesas sobre los resultados de toxicidad de los aviones implicados, que ya no se encuentran en circulación y que permanecen parados en los aeropuertos de Londres y Moscú. El departamento ha habilitado el teléfono de Sanidad Responde (902 111 444).
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