La canícula, con su rotunda presencia, ha relevado a la estación de las flores en la ingente labor de adornar nuestras vidas. Y es que aunque, por suerte, nos hallemos en el lugar del mundo que la primavera ha elegido como primera residencia, no es menos cierto que unos colores dan paso a otros, y que aunque el pasado floral jamás llega del todo, el estío es mucho estío y pide a gritos su debido protagonismo.Sirvan estas fotos de Carmelo Barone como tributo a la primavera que se ha ido y, al mismo tiempo, de bienvenida al verano que nos iluminará y nos dará calor.Confiamos en que es justo y necesario.