ARGENTINA HA DECIDIDO que su sede consular en Canarias se ubique en Tenerife y, en concreto, en San Isidro, núcleo poblacional del municipio de Granadilla. La inauguración, según anunció el presidente de este país sudamericano, Néstor Kirschner, en su reciente visita a España, está prevista para el próximo 26 de agosto, aunque su funcionamiento administrativo se demorará algunos días más.
Se trata de una excelente noticia, tanto para las decenas de miles de argentinos que residen en Canarias, de forma importante en el sur de Tenerife, como para esta Isla, que ve como después de haber sido cerrado el Consulado de Argentina en el Archipiélago, este país decide volver a tener una representación fija en las Islas y opta por la más grande, la más poblada y la más importante, Tenerife.
Sería injusto no reconocer que buena parte del éxito de que el Consulado de Argentina en Canarias vuelva a abrir sus puertas está en las gestiones realizadas por la Casa de Argentina en Tenerife, que desde su fundación, hace poco más de dos años, no ha parado de trabajar para este fin.
Hasta ahora, para resolver todos los trámites que habitualmente se realizan en un consulado, era necesario desplazarse a Madrid, con los trastornos que eso genera, o bien esperar a los viajes periódicos por el Archipiélago del Consulado general en la capital de España, que de vez en cuando trasladaba a las Islas bien al cónsul general o otro representante con el objetivo de atender las urgencias administrativas de los compatriotas residentes en Canarias.
Ahora, la nueva sede consular subsanará los problemas ocasionados por la distancia y servirá para regularizar la atención a los argentinos residentes en las Islas que, "como inmigrantes -y según los responsables de la Casa Argentina en Tenerife-, a menudo sufren incidencias dramáticas de índole personal, familiar o laboral, emergencias graves de salud o carencia de documentos, abusos patronales, segregación, recelo, persecución y hasta apresamientos por órdenes de expulsión".
Hay que felicitar a los responsables de Asuntos Exteriores de Argentina, porque a la hora de elegir la sede del Consulado en Canarias han tenido en cuenta, sobre todo, que el mayor número de compatriotas está en Tenerife y que su cercanía es el mejor servicio que pueden prestarles. Confíamos en que cunda el ejemplo y que este criterio, a veces obviado, sea el que prime para instalar la representación en el Archipiélago de todos aquellos países que tengan en las Islas cierta cantidad de coterráneos.
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