IOSUNE NIETO, Tenerife
El inmunólogo Manuel Patarroyo relacionó ayer, en declaraciones a este periódico, el cambio climático con la reaparición en los países desarrollados de enfermedades que las autoridades sanitarias daban por extinguidas, como la malaria, enfermedad a la que ha dedicado más de 30 años de investigación para lograr una vacuna sintética que ahora intenta que sea efectiva por encima del 95 por ciento de los casos. Objetivo para el que se ha marcado una fecha: antes de 2008.
El Premio Príncipe de Asturias a la Investigación Científica y Técnica relacionó así el calentamiento del planeta con los casos de malaria que se han registrado en Estados Unidos, debido posiblemente a mutaciones de los virus, aunque a ello une los flujos migratorios como vínculo de propagación de todo tipo de enfermedades, "a las que todos estamos expuestos".
El director del Instituto de Inmunología de Bogotá defiende la idea de que las enfermedades hoy en día "viajan por todo el mundo en jet". Quiere decir con ello que cualquier país está expuesto a desarrollar enfermedades traídas, "quizá por el viento" de otras latitudes y destaca por ello que el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de la Universidad de La Laguna -del que se enorgullece en haber colaborado en su gestación hace seis años, junto a su actual director, Basilio Valladares-, se haya anticipado a una eventualidad, que supone el control de estas enfermedades antes de que aparezcan incluso. Previsión que ya ha calado en otros lugares de la Península, y citó Salamanca, que ya cuenta con uno, o el País Vasco, que lo tendrá en breve.
Manuel Patarroyo explicó que la actividad de este instituto tiene una visión de futuro "y no inmediata", y no descartó que pueda prestar apoyo a sus investigaciones sobre distintas enfermedades.
Las investigaciones del médico colombiano Patarroyo se centran actualmente en buscar una solución para cinco enfermedades infecciosas que en conjunto causan el 75 por ciento de las muertes en el mundo: malaria, tuberculosis, hepatitis, leishmanía y cáncer de útero.
La incorporacion de esta última patología a su objetivo de tener una vacuna de origen sintético que permita prevenir el contagio de las mujeres en todo el mundo hay que ligarla al componente solidario que tienen los desvelos sanitarios de Patarroyo. Aunque advierte: "La gente no debe confundir solidaridad con caridad".
El científico colombiano, que desarrolla a propósito su investigación en aquél país, explica en primer lugar su hallazgo preliminar, esto es, una prueba a través del análisis de una gota de sangre que permite detectar algunas variedades del virus causante de este cáncer, que es el virus del papiloma humano transmitido en las relaciones sexuales por el hombre.
"Impensable una citología"
La importancia de este descubrimiento es vital para mujeres que, como ejemplo, en el Amazonas, "es impensable que se dejen hacer una citología", el único método decisivo para saber exactamente el tipo de virus que causa la enfermedad. De ahí que el hecho de saber que se tiene el virus, añade Patarroyo, "es una criba" para que sólo aquéllas que lo tienen tengan que realizarse la prueba ginecológica.
Del mismo modo, el científico destaca lo relevante de disponer en el futuro de una vacuna contra la hepatitis, una enfermedad infecciosa que preocupa porque sus síntomas suelen estar poco definidos y sólo se manifiesta abiertamente en un estado avanzado.
Aunque su prioridad sigue siendo la vacuna contra la malaria, que cada año mata aproximadamente a 3 millones de personas, "y que me perdonen las mujeres en cuanto al cáncer de útero", se disculpa.
La elección de las cinco patologías señaladas no es en modo alguno casual. Manuel Patarroyo recuerda que todas ellas son enfermedades infecciosas causantes de millones de muertes en el mundo, lo que lo lleva inmediatamente a cuestionar la excesiva atención que se presta al "estornudo de los pollos", esto es, la gripe aviar.
Medios de Comunicación
El científico no quita razón a quienes expresan el riesgo de la infección humana por el virus causante de la gripe aviar, a cuya prevención se le ha dado -recuerda- prioridad en la agenda de trabajo de la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud, aunque en su opinión habría que abordar un verdadero "problema presente", como es la malaria.
Patarroyo aprovecha por ello para contraponer la alarma y la atención que han merecido en los Medios de Comunicación el Ébola, el Ántrax, el mal de las vacas locas e incluso el sida, a pesar de que todos ellos suman un número de muertos inferior a la devastación anual que causa la malaria. A pesar de ello, prosigue, "sólo acaparó titulares en el New York Times por los 12.000 casos de malaria autóctona detectados en California".
Manuel Patarroyo recordó que en España la malaria existió hasta el año 1956, en que se dio por erradicada. Pero dados los nuevos tiempos... quién sabe.
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