SIEMPRE NOS HEMOS considerado europeos los canarios, por razones obvias; se trata de una convicción total, nunca puesta en duda más que por minorías, y ahora viene el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno canario, José Carlos Mauricio, a pregonar ante la prensa y las autoridades mauritanas que somos África. No se puede ser más negativo. Para Canarias y sus habitantes y para el propio Ejecutivo del que forma parte; por supuesto, para la imagen de su presidente, Adán Martín, responsable último de todo lo que haga y diga Mauricio en el desempeño de su función, como ocurre con estas declaraciones, hechas en un reciente viaje a Mauritania. Pero, ¿qué pretende este hombre?: ¿que dejemos de ser una región más de Europa y vivamos en el desierto? ¿Pretende darle argumentos a las ansias anexionistas de Marruecos, ridículas, pero bien visibles en mapas de hoteles, colegios y otros sitios, donde se pone a Canarias en el mismo color que su país y distinto al de la Península? ¿Y el Gobierno central?: ¿va a colaborar con Mauricio y continuar con la política que nos trata como si fuéramos colonias de ultramar? En definitiva, ¿no tiene este Gobierno autónomo preparado un nuevo Estatuto de Autonomía donde Canarias se autodefine como "archipiélago atlántico"?
Don Adán Martín, ¿qué conocimientos tiene Mauricio para estar en un Gobierno canario, español y europeo? ¿Desde cuándo lo conoce usted? Porque nosotros nos lo sabemos de memoria. Con estas declaraciones está diciendo que son bienvenidos los cayucos, los subsaharianos, la miseria... y que compartimos lo que tenemos con millones de africanos. ¿Qué sería él en ese caso, administrador de esa miseria? Quíteselo de encima a este consejero, señor presidente de Canarias, y sustitúyalo por otro, si quiere de la misma calaña política comunistoide y de la misma isla, pero otro. Este hombre está desprestigiando a Canarias, y a usted el primero. Y está poniendo en peligro el bienestar de la población mayoritaria del Archipiélago, es decir, la de raza blanca y origen europeo. Qué imprudente y torpe: decir que somos África justo cuando el Archipiélago padece la mayor oleada de desembarcos con inmigrantes ilegales de su historia y decirlo en el mismo país que ese mismo día anuncia que no admite más repatriaciones de irregulares salidos de sus costas. Pero ¿quiénes consideraron a este consejero una revelación política, si lo único que tiene es desenvoltura y atrevimiento: hablar sin papeles, comportarse ante sus anfitriones mauritanos con aire de "ministro" (sin corregir a los traductores, que le daban ese calificativo), citar a la prensa para hablar "off the record" de inmigración en vez de dar la cara... cosas así.
Mauricio, al declararnos africanos a todos los canarios, se ha dejado llevar por una percepción que es más propia de su provincia, Las Palmas, donde mucha gente no considera a los berberiscos tan extraños étnicamente (explicaciones históricas no faltan), y no ha respetado los sentimientos de tinerfeños, palmeros, gomeros y herreños, que están a años luz de esas ideas. ¿Aspirará él a convertirse en un reyezuelo africano o, tal vez, lo veremos como gran capo del negocio de la venta de pateras? Desde luego, ciertas habilidades mercantiles le reconocemos. Por ejemplo -¿no lo sabe usted, don Adán?-, es capaz de hacer bailar a su son a tres medios de comunicación, por cierto, dos de ellos, los de Tenerife, en quiebra técnica.
Don Adán Martín, no somos "hipercríticos", lo que pasa es que decimos las verdades. No la tome con el mensajero de las malas noticias que protagoniza su consejero y ataque los problemas en su raíz. Tiene usted cuatro "bestias" políticas en su equipo que están machacando a Tenerife y a sus más altas instituciones y, ahora, a toda Canarias. Deshágase de ellos; sustitúyalos por otros. Puede hacerlo respetando el "cupo" por islas y fuerzas políticas a que está obligada su Coalición Canaria, pero eche a estos sujetos y que los sustituyan otras personas. A Mauricio, el primero después de esta declaración de vocación africana, y seguidamente a los demás. A Antonio Castro, el osado aspirante a sustituirlo, como "premio" a su desgraciada gestión con Tenerife, y también a Godoy y Ruano, auténticos verdugos de la ULL. No le será difícil encontrar repuesto; ya habrá alguien esperando a beber del abrevadero. Y no olvide que es usted el jefe de todos ellos. En su haber quedan los disparates y las injusticias que cometen. Deprisa, don Adán, deprisa. Que se lo devoran. A José Carlos Mauricio, don Adán, hay que echarle de comer aparte. Mejor expulsarlo del gallinero junto con los otros dos gallos canariones y el gallito pro.
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