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"Mató a mi hija por venganza porque yo nunca quise retomar mi relación con él"

La ex pareja de Carlos Arturo V., un colombiano acusado de un delito de asesinato tras acabar con la vida de su hija de siete años, argumentó ayer los episodios de malos tratos que soportó durante años.
5/abr/06 15:32
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KAREN BENCOMO, S/C de Tfe.

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife celebró ayer la segunda vista oral del juicio con jurado por el que se acusa a Carlos Arturo V. de un delito de asesinato tras matar a su hija de siete años con un cuchillo de cocina mientras ésta dormía en la cama.

Aracelly, la ex pareja del acusado, solicitó al tribunal de la sala la mampara para evitar así ser vista por el acusado. Con voz temblorosa, Aracelly relató varios episodios de violencia doméstica a los que fue sometida durante varios años. Desde que comenzó su relación, los celos por parte de su compañero eran continuos y, cada vez que llegaba a su casa de trabajar, tenía que soportar un sinfín de humillantes insultos. "Mis hijos y yo teníamos mucho miedo de Carlos Arturo. En una ocasión, durante una reunión familiar, éste intentó rociarme con gasolina. Lo tenía todo planeado porque unos días antes había comprado el barril", dijo.

Igualmente, señaló que el acusado tenía "comprados" a los hijos, ya que siempre les regalaba cosas para que ellos vieran su afecto y "así él siempre me dejaba como la mala, porque yo no me podía permitir esos detalles con mis hijos".

El 4 de febrero de 2004, día de los hechos, Aracelly se encontraba en San Isidro, en la casa de una amiga. En un momento dado llegó al domicilio Kevin, el hijo de su amiga, y le contó que el acusado había ido a buscar a la parada de guaguas a Natalia, la pequeña que falleció. Por ello, Aracelly llamó al 112 para contar lo que estaba sucediendo, puesto que Carlos Arturo tenía un régimen de visitas y siempre había un mediador que le entregaba a sus hijos, pero él se saltó dicha orden.

Según la mujer, los servicios de urgencias le dijeron que antes de avisar a las unidades de emergencias tenía que poner una denuncia en la Guardia Civil.

Una vez en el cuartelillo, y en presencia de un agente, Aracelly recibió una llamada de Carlos Arturo. En dicha conversación el acusado se limitó a decirle: "Voy a matar a Natalia". Aracelly se puso muy nerviosa y le pasó el teléfono a un agente, por lo que el acusado se limitó a insultarle.

Tras dos horas de estar en el cuartelillo para presentar la denuncia, los servicios de urgencias fueron activados, aunque fue demasiado tarde porque el acusado cumplió con su amenaza. Minutos después, la mujer recibió otra llamada en la que Carlos Arturo le decía: "¿Ya te has enterado de la noticia?". La mujer, muy afectada, dijo durante la vista oral de ayer que "él siempre quiso volver conmigo y como yo siempre me negaba hizo esto. Mató a mi hija por venganza, porque sabía que era lo que más me podía doler".

Tras las declaraciones de Aracelly entró en la sala Cristian, el otro hijo de la pareja, que también solicitó la mampara. El joven, que el día de los hechos tenía 14 años, relató que "sabía que mi padre era capaz de matar, pero nunca pensé que le quitaría la vida a mi hermana". Así, dijo que ese día, su padre le mandó a por el cargador del móvil para, así, poder quedarse a solas con la pequeña. "Cuando volví encontré a mi padre cerca de su casa. Le pregunté que donde estaba Natalia y me dijo que estaba dormidita". Acto seguido, según la versión del menor, Carlos Arturo le llevó en coche a San Isidro, exactamente a un bar cerca de la casa en la que estaba su madre. "Me dio dinero pero yo no lo quise. De repente me dijo: "perdóname hijo, no me guardes rencor pero yo maté a tu hermanita", recordó Cristian muy afectado.

Igualmente, apuntó que fue en ese momento cuando vio que su padre tenía la camisa y el pantalón manchados de sangre.

Carlos Arturo bebe alcohol desde los quince años y sus familiares y amigos señalaron que era normal verlo borracho o consumiendo cocaína. En este sentido, Cristian dijo que "sé diferenciar muy bien cuando mi padre está borracho o drogado, pero ese día no estaba afectado por nada. Sólo noté que estaba sin dormir, nada más".

Finalmente, los agentes de la Guardia Civil que detuvieron al acusado señalaron que estaba tranquilo. Asimismo, apuntaron que les confesó: "He asesinado a mi hija".

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